Las maravillas de la vida

por Lyhelis
0 comentario

“…yo soy una maravilla”
Gonzalo Bonilla

En estos tiempos de aventuras y desencantos por los que transitamos, se vale girar la cabeza y buscar la belleza en lo simple… 

 

Vos, ¿Hacia dónde estás dirigiendo tu atención?

 

Cuando un pensamiento asalta tu mente, tiene la posibilidad de germinar o de secarse, como una plantita, si el pensamiento es recurrente me gusta usar la analogía de las “trepadoras” (también conocida en el mundo de la horticultura como “enredaderas”), en éste caso, es Usted quien determinará si será una “trepadora aérea”, que le lleve a papalotear entre ideas, colgando del aire, como la espinaca o la granadilla; o si considera que será una “trepadora rastrera”, aquella que se desarrolla entre cimientos firmes como el mismo suelo, tales como la sandía o los pipianes.

 

Perdonen que desviara su atención hacia las plantas, es que últimamente encuentro mucha similitud entre el humano y su entorno natural. ¿No les parece? Estamos rodeados de ciclos, de patrones de comportamiento, como ciertas flores que por su naturaleza actúan de una u otra forma, tal como nosotros, que en dependencia del entorno tenemos X o Y personalidad. Pensarlo, me encanta, me hace recordar la frase: “Yo soy Una con el Universo”.

 

Hay otra frase anónima genial que me gusta muchísimo: “si lo crees, lo creas”, y es que el poder que tiene la visualización es impresionante. En procesos de mentoría, he escuchado en más de una ocasión decir a mis Mentees: “es que los pensamientos tienen poder”, “tengo que cuidar lo que pienso, porque realmente me afecta”, “no me había puesto a pensar que eso era así, ha cambiado mi perspectiva”. 

 

El pensamiento es la respuesta de nuestros condicionamientos sociales, vemos lo que hemos aprendido a identificar, y tendemos a caracterizarlo, a evaluar lo que percibimos, con una ligereza extraordinaria. Si utilizamos la pausa como una aliada, podríamos detenernos y considerar:

 

¿Qué deseo sentir?

¿Qué necesidades voy a satisfacer para sentirme a cómo deseo?

 

Hace poco tomé un curso sobre “Comunicación No Violenta”, también conocida como: “Comunicación Empática” o “Comunicación Colaborativa”, propuesta ideada por Marshall Rosenberg, creador de varias obras literarias, entre ellas “Ser paz en un mundo en conflicto – Lo próximo que diga cambiará su mundo” y “Comunicación No Violenta – Un Lenguaje de Vida”, obras que han cambiado mi percepción respecto a la interacción social.

 

En éste entrenamiento, con mente de aprendiz, descubrí que los seres humanos tenemos necesidades universales, reconocidas para todos en el mundo, sin excepción; Las puede tener un niño de 5 años en Tailandia, un adulto mayor en Estados Unidos, un joven adulto en Europa o un adolescente en Latinoamérica. 

 

Éstas necesidades representan lo que es importante para nosotros(as) y si están satisfechas o insatisfechas, generan sentimientos, agradables o desagradables respectivamente, que nos alertas para atenderlas y prestarles atención. Las mismas se repetirán, una y otra vez, mientras no atendamos el aviso o la “banderita roja” que nos indica que ahí hay una situación importante que requiere que nos “hagamos cargo” de gestionar. O mientras sigamos esperando que otros nos llenen el vacío de esa necesidad no atendida.

 

Aquí vuelvo a preguntarte:

¿Hacia dónde estás dirigiendo tu atención?

 

La vida siempre está sorprendiéndonos, para alegrarnos o para asustarnos, entiendo que circunstancialmente estemos viviendo un cambio radical, que nos empuja -al fin- a aplicar en nuestro diario vivir estrategias más sostenibles y responsables, de las que se vienen hablando desde hace más de dos década. A vos, ¿Por dónde te ha tomado por sorpresa? ¿Qué te ha forzado a cambiar? ¿Cómo estas gestionando el cambio?

 

Yo te invito a no refugiarte en exógenos, te invito a ver tu realidad, escribirla y aunque no sea fácil aceptarla –en éste momento-, al menos poder identificarla. Llegar ahí, es un gran paso, en inteligencia emocional a ésta etapa se le conoce como: “Auto Consciencia” o “Auto Descubrimiento”, ese momento en el que te das cuenta de tus sentimientos, reconoces tus emociones.

 

Ese es el reto hoy en día, vernos tal cual somos.

¡Si no podemos ir afuera, vayamos hacia dentro!

También te puede interesar

Deja un comentario