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Diario METRO

Y vos, ¿crees en las apariencias?

por Lyhelis julio 20, 2017
escrito por Lyhelis

H

ay una frase requete popular: “Las apariencias engañan”. Y al escribirla me provoca una sonrisa maliciosa, el tema es tratado como un tabú, nadie quiere mencionar esa palabra, “apariencias”, porque representa algo negativo, sin contenido, vacío, falto de realidad. Y en efecto, es que la palabra tiene una cognotación dura, porque a diario muchos vivimos de apariencias y no queremos reconocerlo.

“Sonrío en vez de llorar”, y ¿Porqué no llorar con una sonrisa en el rosto? Llorar no es malo, es parte de la realidad humana, no todo es color de rosa, es válido una lagrimita o un buen berrinche (siempre y cuando lo hagamos llenos de intención positiva, para liberarnos, sin martirizar o manipular a nadie). ¿Por qué guardar las apariencias? Por que no nos sentimos en confianza, por que nos da pena, por que creemos que nos van a juzgar. ¡Pues no se vale vivir así!

La honestidad es un valor en vías de extinción, pongamos atención, retomemos ese diálogo interno, conectemos con nuestro Niño(a) Pequeño(a), les aseguro que el esfuerzo y el enfoque lo vale. ¡Lo merecemos! Y solo podremos dárnoslo nosotros(as), pues no es responsabilidad de nadie más que de Uno(a) Mismo(a). Por favor, no dudés al respecto, dudá sobre el clima, sobre el amor eterno, sobre el fin del mundo, pero no se te ocurra dudar sobre el poder de tu mente, de la fuerza de tu Yo Interior, de la trascendencia de tu conciencia en ésta vida.

Ayer tenía una reu importante, pero a la vez, tenía días lidiando con la redacción de un informe super complicado que definía mi trabajo de semanas atrás, el informe lo terminé una hora y cuarto antes de la reu y aún no me había ni bañado (se imaginan, me entró el sofoquín y me lancé a la corredera). Llegué a tiempo a la reunión, todo se desarrolló mejor de lo esperado, cumplí el objetivo. Sin embargo, mi estrés se incrementó, justo en el momento en que ví el tiempo apretado y supe que no podría ir al salón a arreglarme el cabello, entre que me vestía y alistaba mi mochila, mi pensamiento positivo entró en acción y de pronto me decía a mí misma: “Si te van a contratar, no será por el look de tu cabello, sino por las ideas que tenés en la cabeza”. Y “BOOM”, ese fue el primer contacto con la realidad, de ese día.

Luego, un amigo conversándome sobre su portafolio de servicios me decía que tenía unos clientes en Panamá que querían conocerlo, me alegró, lo felicité y le pregunté si ya había pensado en su look, al final me dijo: “sencillo, nada que yo no sea, al final quieren al cerebro de esa producción, no a mi apariencia”. Y “BOOM”… ese fue el segundo contacto con mi realidad, el mismo día.

Señoras y Señores, hay un mundo civilizado allá afuera, donde las apariencias no son importantes, dónde el estilo de vestir no define lo que somos, dónde como lucimos no significa como vivimos, donde habemos seres humanos que preferimos SER a TENER; donde nuestra personalidad es más acogedora que una mansión, donde ser genuinos es más real que una cuenta por pagar, donde la gente merece ser tratada por igual, tenga o no tenga, un título pomposo; siempre y cuando, tenga amor propio y respeto por su entorno.

Vamos, invitame a tener ese tercer “BOOM” con la realidad, dame con tu ejemplo esa experiencia extraordinaria, con la que construís un Vos libre, sin apariencias.

 

julio 20, 2017 0 comentario
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Diario METRO

Preguntas poderosas: ¿Por qué? y ¿cómo?

por Lyhelis julio 20, 2017
escrito por Lyhelis

C

uantas veces he escuchado la frase “tené paciencia” o “sé tolerante”; no sé si a vos te pasa igual, yo siempre me pregunto: ¿Cómo ser tolerante? O ¿Cómo tener paciencia? Y utilizo cómo porque esa es la pregunta que viene a mi cabeza, sin embargo, la pregunta más común desde los 2 años de edad del ser humano es: ¿Por qué? Y es muy acertada, ya que deseamos entenderlo todo, tener una explicación que justifique lo que nos ocurre; teniendo esa respuesta, hacemos que nuestro cerebro se “relaje”. Como cuando tenemos un dolor, pero no sabemos por qué nos sentimos tan mal, vamos al médico, nos conceptualiza con un nombre extraño lo que tenemos (en ocasiones ni lo podemos pronunciar) y con la asignación del tratamiento nos quedamos tranquilos, puede ser algo “viral”, es decir, igual no sabemos que es, pero por alguna extraña razón nos da calma.

Después de un tiempo, he aprendido que el por qué o la causa de lo que sucede, en solo un placebo para mi mente intrigada y curiosa, la verdad el por qué no es realmente importante hoy por hoy en mi vida, interiorizando esto, he descubierto que es más trascendente encontrar la forma, el método, la manera de salir o superar una situación en particular, de pasar a otro nivel de conciencia; Y es ahí, cuando cobra relevancia y poder una sola pregunta en mi vida: ¿Cómo?

Si analizamos juntos(as), desde maternal nos llevan de la mano, enseñándonos como escribir, como ir al baño, como tratar a nuestros semejantes y a los mayores, como se debe comer, como bailar, como hacer una manualidad… Pero en algún momento del camino, ese cómo deja de ser una enseñanza y se conveirte en un adiestramiento, en el que nos condicionan para actuar de X o Y manera, casi de forma reactiva, y en su mayoría el único “por qué” que encontramos para ese actuar es una frase autoritaria: “Por que yo lo digo”. Les hes familiar? Y estoy convencida que eso detona algo en nuestro cerebro y nos estimula a preguntar muchas más veces “Por qué”, restandole atención al “Cómo”.

Y es normal, los por qué de cierta circunstancia, nos llevan a filosofar y a darle vuerltas en la cabeza, es decir, si vos sentís una molestia en tu zapato y te preguntás “por qué”, pasarás un buen rato cuestionándote entre las varias opciones que pueden provocar tu incomodidad. Sin embargo, si te preguntas ¿Cómo me quito esta molestia?, es muy probablemente que te quités el zapato, lo sacudas y volvas a ponertelo. El cómo nos impulsa a tomar acción, dejamos de filosofar sobre la piedra en el zapato y terminamos resolviendo la cuestión de una vez.

En muchas ocasiones, las vida nos pone más de una piedra en el zapato, piedras con cara de necesidades, con cara de malos ambientes laborales, con cara de violencia familiar, piedras con cara de traición de un amigo o de frustraciones, es que siempre hay basuritas en el camino, es inevitable, dependerá de nosotros y de las preguntas poderosas que utilicemos para tomar decisiones acertadas. ¿Por qué a mí? Es una de las preguntas más utilizadas en momentos de crisis; en mi experiencia, esa pregunta se resuelve con un: Y ahora, ¿Cómo salgo de ésta?

Bienvenida(o) a mi mundo del “cómo”, te aseguro que encontrarás más satisfacciones en las respuestas a esa pregunta, pues te dará la oportunidad de continuar, a plenitud, disfrutando del proceso. Las razones y los por qués los entenderás con el tiempo, cuando hayas puesto en acción el “cómo”.

julio 20, 2017 0 comentario
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El medio ambiente y yo

por Lyhelis julio 20, 2017
escrito por Lyhelis

C

uantas veces he escuchado la frase “tené paciencia” o “sé tolerante”; no sé si a vos te pasa igual, yo siempre me pregunto: ¿Cómo ser tolerante? O ¿Cómo tener paciencia? Y utilizo cómo porque esa es la pregunta que viene a mi cabeza, sin embargo, la pregunta más común desde los 2 años de edad del ser humano es: ¿Por qué? Y es muy acertada, ya que deseamos entenderlo todo, tener una explicación que justifique lo que nos ocurre; teniendo esa respuesta, hacemos que nuestro cerebro se “relaje”. Como cuando tenemos un dolor, pero no sabemos por qué nos sentimos tan mal, vamos al médico, nos conceptualiza con un nombre extraño lo que tenemos (en ocasiones ni lo podemos pronunciar) y con la asignación del tratamiento nos quedamos tranquilos, puede ser algo “viral”, es decir, igual no sabemos que es, pero por alguna extraña razón nos da calma.

Después de un tiempo, he aprendido que el por qué o la causa de lo que sucede, en solo un placebo para mi mente intrigada y curiosa, la verdad el por qué no es realmente importante hoy por hoy en mi vida, interiorizando esto, he descubierto que es más trascendente encontrar la forma, el método, la manera de salir o superar una situación en particular, de pasar a otro nivel de conciencia; Y es ahí, cuando cobra relevancia y poder una sola pregunta en mi vida: ¿Cómo?

Si analizamos juntos(as), desde maternal nos llevan de la mano, enseñándonos como escribir, como ir al baño, como tratar a nuestros semejantes y a los mayores, como se debe comer, como bailar, como hacer una manualidad… Pero en algún momento del camino, ese cómo deja de ser una enseñanza y se conveirte en un adiestramiento, en el que nos condicionan para actuar de X o Y manera, casi de forma reactiva, y en su mayoría el único “por qué” que encontramos para ese actuar es una frase autoritaria: “Por que yo lo digo”. Les hes familiar? Y estoy convencida que eso detona algo en nuestro cerebro y nos estimula a preguntar muchas más veces “Por qué”, restandole atención al “Cómo”.

Y es normal, los por qué de cierta circunstancia, nos llevan a filosofar y a darle vuerltas en la cabeza, es decir, si vos sentís una molestia en tu zapato y te preguntás “por qué”, pasarás un buen rato cuestionándote entre las varias opciones que pueden provocar tu incomodidad. Sin embargo, si te preguntas ¿Cómo me quito esta molestia?, es muy probablemente que te quités el zapato, lo sacudas y volvas a ponertelo. El cómo nos impulsa a tomar acción, dejamos de filosofar sobre la piedra en el zapato y terminamos resolviendo la cuestión de una vez.

En muchas ocasiones, las vida nos pone más de una piedra en el zapato, piedras con cara de necesidades, con cara de malos ambientes laborales, con cara de violencia familiar, piedras con cara de traición de un amigo o de frustraciones, es que siempre hay basuritas en el camino, es inevitable, dependerá de nosotros y de las preguntas poderosas que utilicemos para tomar decisiones acertadas. ¿Por qué a mí? Es una de las preguntas más utilizadas en momentos de crisis; en mi experiencia, esa pregunta se resuelve con un: Y ahora, ¿Cómo salgo de ésta?

Bienvenida(o) a mi mundo del “cómo”, te aseguro que encontrarás más satisfacciones en las respuestas a esa pregunta, pues te dará la oportunidad de continuar, a plenitud, disfrutando del proceso. Las razones y los por qués los entenderás con el tiempo, cuando hayas puesto en acción el “cómo”.

 

julio 20, 2017 0 comentario
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“Hablemos de las Amistades”

por Lyhelis junio 1, 2017
escrito por Lyhelis

A

l impulsar el concepto de “Vida Socialmente Responsable”, es decir, aplicar el modelo de gestión de la Responsabilidad Social hacia las diversas temáticas que acompañan a diario al individuo(a), nos encontramos con una cantidad de circunstancias en las que podemos actuar con conciencia y marcar la diferencia; Y con la práctica convertirlo en nuestro estilo de vida. En éste particular las amistades no son una excepción, al contrario, son un importante agente de cambio en nuestras vidas, para lograr el objetivo deseado.

Las amistades integran nuestra red de apoyo, por lo que es muy importante que te tomés el tiempo de elegirlas con cuidado, al igual que tu pareja amorosa, estas iniciando una relación en donde abran intercambios de todo tipo, se generará un entorno de confianza, de complicidad, nacerán afectos y seguramente, vendrán tambien muchas revelaciones, agradables y no muy agradables.

¿Has escuchado alguna vez sobre el término “amistades verdaderas”? Creo que incluso hay películas con esa frase, porque al igual que el amor, es un tema relevante para nosotros, pues por nuestra naturaleza procuramos socializar, conocer gente, compartir nuevas experiencias, crear amistades sólidas y crecer bien acompañado en ese proceso que llamamos vivir.

Sin embargo, ¿Qué caracteriza de “verdadera” a una amistad? Y es que acaso hay “amistades” falsas, irreales o interesadas; y qué hay con esas amistades con tono de sexo casual; Y me pregunto: ¿Cómo saber que la persona (es decir, el buen conocido o la buena conocida con quien compartimos más seguido) no es más que eso, solo un conocido(a)?

Es quizás la amistad un concepto que se construye en el tiempo, o podemos tener conocidos de toda la vida que nunca serán realmente nuestros amigos(as). Pues sí, sí aplica esa opción. Hace unos años, en ese proceso de reconstruir mi red de apoyo (porque las circunstancias de la vida, se encargan de que Una-o- se dé cuenta de quienes son sus verdaderos amigos-as-), me atreví a preguntarle a una buena conocida a quien admiro por sus letras en facebook, directas y sin maquillaje, que si los seres humanos podríamos tener amistades, sin necesidad de tener “interés personal” sobre esa persona, es decir, sos mi amiga por lo que valés como ser humano, porque te admiro, por la complicidad brindada, las emociones involucradas, no porque me invitás a tu casa seguido, no porque me patrocinás la salida de los viernes, no porque tenés piscina, no porque “nunca me decís que no”. Es decir, soy tu amigo, no “porque quiero con vos”, sino porque juntos nos la pasamos de maravilla, en donde el único interés que existe es el bienestar común.

Ella me respondió que “una amistad es una caja de sorpresas, que se obtendrá del otro lo que ande en su mente y corazón, que por eso es importante observar mucho, mientras transcurre el tiempo”; Ahora entiendo que esto es como el sombrero de un mago, del que se espera que salga: lealtad, respeto, confianza, estima, fidelidad y cariño. Y aquí va mi aporte a la causa, si “tus amigos(a)” te brindan: quejas, lamentos, críticas destructivas, cuechos y mala vibra, en realidad no desean ser tus amigos(as), simplemente te están utilizando como su basurero emocional. En ese momento, huye y aplica la selectividad.

La vida tiene altos y bajos, los amigos y amigas verdaderas sabrán estar en ambos momentos. Y cuando alguien no suma, aunque le estimes mucho, es mas sano guardar distancia. Cierro citando a Frida Kahlo: “A veces tienes que olvidar lo que sientes… y recordar lo que mereces”.

 

junio 1, 2017 1 comentario
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¿Respetás tus sentimientos?

por Lyhelis junio 1, 2017
escrito por Lyhelis

D

esde mis lentes multicolor, todo es tan agradable, incluso cuando hay necesidades o tormentas (de esas que traen rayería incluida), pero hay días en los que en serio no sé ni qué pensar, no querés salir de tu cama (menos con éste clima) y lo único que deseas es abrazar a tu almohada favorita. Y es entendible, real, normal, porque los seres humanos somos cambiantes, estamos llenos de energía fluctuante, influyen en nosotros no solo los factores internos, como la autogestión, sino también los factores externos, como el clima, los conflictos familiares, el ambiente laboral, la presión social, entre otros.

Pero hasta qué punto, ese tipo de condiciones personales o sociales, nos empujan a fingir un bienestar que no sentimos, que no nace de forma genuina, forzándonos a vivir momentos incómodos y poco agradables, porque no estamos en la misma sintonía emocional que nuestro entorno y esa es nuestra verdadera realidad. E insisto, es completamente normal. Hace poco conversaba con una amiga y me decía que se sentía muy decaída desde hacía unas semanas, que no le encontraba sentido a su vida, que como que su propósito le estuviera quedando mal.

En la platicadera, descubrimos que en esas semanas previas, había vivido varias circunstancias personales, con amistades, con su grupo de trabajo, en su familia; yo que miraba el escenario desde afuera, sin mezclar mis emociones, logré comentarle que miraba super normal su reacción, que sentía que ella estaba empezando a vivir un momento de transformación, que las crisis eran oportunidades para darle mantenimiento a su estilo de vida y encontrar nuevas formas de ser feliz, de sentir satisfacción y plenitud. Me dio muchísimo gusto, porque su semblante cambió, es una mujer de rostro tierno y sus ojitos se miraban llenos de ilusión, como cuando sentimos una inyección de energía positiva y vemos que grandes cosas estan por llegar.

Una de las cosas que más me gustaron es que ella me preguntaba: ¿Cómo no caigo en la hipocrecía, si no quiero socializar con nadie? Y yo le respondí (con cierta incertidumbre) que la clave era que ella hiciera lo que la hiciera sentir bien con ella misma, sin dar explicaciones, sin complacer a nadie, respetando los límites entre su vida y la de su entorno, para que dejaran de afectarle; incluso le dije, que no debía dar explicaciones a nadie, que sus amigos no las iban a pedir, simplemente comprenderían su distancia y la buscarían de llegar a extrañarle. En ciertos momentos de la vida, todos los seres humanos, necesitamos vivir un poco de aislamiento, marcar distancia de los “nuestros”, para acortar esas mismas distancias con “uno mismo”; es natural y es lo más honesto que podés hacer cuando ese sentimiento te invade. No pasa nada, disfrutá de una pausa, sacale provecho y recargá energías.

Que conste, este tipo de ejercicios, no son los que estamos acostumbrados(as) a practicar; usualmente nos forzamos y aparentamos estar bien, cuando por dentro somos un cúmulo de emociones, sonreímos y posteamos imágenes felices en facebook o instagram para proyectar un estado de ánimo que no es real. Y yo he repetido muchas veces que uno debe “autogestionarse”, pero eso no significa “autoengañarse”, porque el único que sabe cómo anda de verdad es uno(a), si lanzamos una imagen falsa al mundo, nos acostumbraremos a anular nuestras emociones, aparentando y restándole importancia a nuestra realidad.

¡Te invito a escuchar tu voz interior, aprendamos a ser honestos(as) y a respetar nuestros sentimientos!

 

junio 1, 2017 0 comentario
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“Y a Vos: ¿Qué te hace diferente?”

por Lyhelis junio 1, 2017
escrito por Lyhelis

E

n este Universo, en donde los planetas giran en órbitas diferentes, manteniendo el orden natural de las cosas; en donde la ley de la atracción se cumple a diario, te des o no cuenta, que su fuerza se cumple a cabalidad. Donde la diversidad es la madre de todas las ciencias, los seres humanos, somos tan únicos que es de lo más lindo que la vida nos pudo haber brindado, conocer diferentes puntos de vista, compartir tus ideas con gente que te entiende, o que no te entiende, pero que al fin y al cabo, alimenta y enriquece tu mente a través de sus experiencias.

Dentro de tanto “chacuatol” (palabra nica que evoca a una mezcla de culturas, ideas, formas de vivir; es como una ensalada que lleva un poquito de todo), con tanto a nuestro alrededor, te has detenido a pensar “Y a Vos: ¿Qué te hace diferente?” En los últimos 3 meses he tenido la oportunidad de compartir con mucha gente y aprender que la estrategia de venta más efectiva y rentable es la “diferenciación”, es decir, cuán innovador seas, cuán distinto en tu forma de pensar, en marcar la diferencia con tus actos.

La famosa frase “todo está creado” es muy real, la idea es establecer tu propia marca, ponerle tu toque al producto, hacer que se mire, huela y sienta diferente. Y si nos referimos a un servicio, y no a un producto, quizás lo que marcaría la diferencia y atraería más clientes sería tu actitud de servicio, tu sonrisa constante, tu motivación personal, tu atención al cliente, la cordialidad, el liderazgo hacia tu cliente interno, tu pasión, el respeto en tu trato o quizás tu conciencia social.

Y es que hacer la diferencia es tan complejo como el arte de “soplar y hacer botellas” (otro dicho nica), en el que tenés que exponer el material (es decir, Vos Mismo-a-), a altas temperaturas (como nos pasa con la presión diaria) y jugar con la rotación del vidrio sin forma, de manera flexible, para lograr el efecto perfecto y el resultado en la forma curvilinea de una botella. Y deberás tomar en consideración, que si no lo hacés bien el vidrio se estalla o que si la temperatura es muy alta se derrite. Así, algo lleva de parecido con la  vida diaria, que exige y demanda de nuestra parte, adaptación, arte y mucha flexibilidad, para lograr que el molde tome la forma que deseamos y marcar así la diferencia.

Hoy en día el término “diferenciación” viene acompañado de la palabra “estrategia”, pues es utilizado en marketing y publicidad para destacar las cualidades únicas de un producto; pero en la ciencia, dicha palabra, se remonta a las células que conforman nuestro cuerpo, es decir, lo que la realeza llama “linaje”. Y quién dice que Vos y Yo no venimos de un fuerte linaje que nos permite tener nuestra propia estrategia de diferenciación a través de nuestra marca personal, nuestro “Yo”; Y que a diario, podríamos actuar de formas que revolucionemos el mundo, genuinamente.

Si no lo habías considerado, ahí te dejo la espinita. Sos tan único(a), tan auténtico(a) y tan Vos, como te lo creás y lo practiqués. Tu actuar es en realidad lo que define tu personalidad, tu día a día, es en realidad lo que marca tu futuro, lo que siembres hoy, será lo que coseches mañana.

Tomate un momento y reflexiona, ¿Qué estás haciendo hoy para ser lo que te apasiona, lo que te hace feliz? ¡Solo “eso” te hará diferente!

 

junio 1, 2017 0 comentario
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“Doce semanas son suficiente”

por Lyhelis mayo 11, 2017
escrito por Lyhelis

Y

a les he compartido como el 2017 inició siendo un año lleno de ideas claras de cómo quería lograr mis metas pendientes. Enero fue el mes de la planificación estrategica, es decir, de sentarme con calma, tomarme un tiempo para escribir esas ideas en papel, evaluar ventajas y desventajas de las opciones en cuestión, hacer flujos en papel de cómo imaginaba el proceso a seguir, porque me encanta ver el panorama en una sola imagen.

Una vez evaluadas mis 2 opciones más fuertes, empecé a consultarle a otras amigas emprendedoras y los consejos empezaron a venir. Y con ellos, mi motivación empezó a crecer. A la par, tenía muchas ganas de empezar a retarme con el tema de la disciplina con mi cuido, el año pasado por enfocarme en mi vida laboral descuidé mi vida personal, típico que Una pierda el balance entre ambos escenarios. De pronto, miré el sitio en instagrame de una chavala que conocí hace años atrás, madre de 2 hijos preciosos, casada y con una profesión; habíamos perdido comunicación, pero empecé a seguirla, me llamaron la atención sus fotos espectaculares de sus “antes y después”.

Cuento largo hecho corto, para finales de Enero le escribí y para la misma fecha me contactaron de Diario Metro para una entrevista. A todo esto, yo ya había empezado a tomar acción, estaba escribiendo y saliendo a correr, así como moviéndome en mi vida profesional, con alguna preocupación por la plata (lo que me forzó a reajustar mis finanzas personales). Al final de esa semana, había tenido como 5 entrevistas en diferentes empresas, a todos los niveles, y me habían confirmado que pasaría a ser parte de la familia de ND Medios. Ese finde mi amiga me pasó la info con la que guiaba su entrenamiento semanal y sin habárlo, se convirtió en mi “coach personal”.

A inicio de Febrero, tenía muy claro que tendría 12 semanas para lograr ver objetivos y metas cumplidas (al menos físicamente). Pero como me metí al régimen en todas las materias de mi vida, empecé a ponerle mente a mis decisiones, a mis actitudes, a mis pensamientos (usualmente algo catastróficos), tomé formalidad con mis tiempos de comida, empecé a sentir balance y todo comenzó a fluir. El sábado 06 de Mayo, yo había terminado la semana 12 del entrenamiento “de vida”, porque no fue solo físico, como emprendedora, se convirtió en un reto personal, más grande de lo que había visionado.

Hoy por hoy recapacito que solo necesité “12 semanas” para establecer metas reales, es decir, son 3 meses de disciplina, de cuido, de priorizar lo importante, de ajustarse a la realidad financiera, de acomodarse a las oportunidades y tomarlas en el momento que llegan; de soltar lo que te drena, de cambiar tu estilo de vida, de abrazar lo bonito y de agradecer por absolutamente todo. Y es así como, entre otras oportunidades, acepté ser imagen de una campaña en un diario nacional, que promueve el periodismo con valores, lo que me pareció muy coherente con mi estrategia de vida socialmente responsable, generando valor agregado a mi entorno, con intencionalidad. Estoy segura que por eso todo fluyó de forma tan natural.

¡Sí se puede!

Y quizás que lo exprese yo, no signifique mucho para vos, pero te invito a que te retés a vos mismo(a), a cumplir esas metas pendientes, planteándote 12 semanas de disciplina y transformación personal. ¡Si necesitás motivación, contá conmigo!

 

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Aquí y ahora

por Lyhelis mayo 11, 2017
escrito por Lyhelis

E

stoy a unos días de cumplir años y no sé si les pasa, pero a Una le da por hacer “evaluación al desempeño”, “medición de indicadores” y “análisis de resultados esperados”, tal cual estas en un proyecto; el proyecto más hermoso de todos: ¡TU VIDA!

Y es “aquí y ahora” que reconozco que uno sueña mucho, en grande, con visión, y es en ese preciso momento, en el que nuestra fe personal empieza a hacer de las suyas, enviando en alto (en forma de onda expansiva) el mensaje al Universo sobre lo que deseamos; y aunque nos desesperemos porque los cambios no ocurren de inmediato, la transformación si ocurren y todo comienza a alinearse en pro de lograr ese profundo anhelo.

El detallito es que las cosas pasan y la mayoría del tiempo nos toman por sorpresa, con situaciones que “nos mueven el piso”, situaciones que podemos asumir de forma positiva y optimista, como una oportunidad en medio de la crisis para crear y crecer; o simplemente, podemos verlas, sufrirlas y negarnos a vivirlas, dándole largas al proceso de aceptación. Usualmente, vivimos el dolor que esas etapas nos producen acompañados(as) de estímulos o excesos, porque es lo único que conocemos: el sufrimiento continuado; en vez de apostar por un dolor más inteligente, que nos garantiza un final feliz, apostar por nosotros mismos, por nuestros propios cambios, aquí y ahora.

El sábado tuve la oportunidad de compartir, en un espacio abierto de conferencias e intercambio de experiencias, “El Pop Up”, una iniciativa desarrollada através de la visión socialmente responsable de una emprendedora nicaragüense, en el que nos dimos cita más de 200 emprendedores(as), con ideas revolucionarias, seres humanos que decidieron apostar por su deseo de transformar sus vidas através de proyectos innovadores, eligiendo un dolor más inteligente (esfuerzo, entrega, toma de riesgos) con la visión de lograr su final feliz.

Hubieron muchas opiniones, compartir de experiencias, motivación y pasión hecha voz; pero hubo una que me caló y que me hizo recordar mi lema de vida: “el cambio es personal, los seres humanos deben sensibilizarse para creer en la responsabilidad social, nadie puede dar lo que no tiene, debe creerlo, vivirlo y practicarlo”. Y es que una vida socialmente responsable no es una moda que pasa al cambiar de temporada, es mas un “estilo de vida”, un modelo de gestión que llegó para quedarse, una estrategia de transformación.

La vida es un proceso, nosotros decidimos como vivirlo. ¿Has puesto mente a tus comentarios diarios? Regalate un día sin quejas de ningún tipo, dejá a un lado las expresiones sobre el clima, hay cosas más importantes en el mundo que: “Qué calor”, “Estoy exhausta(o)”, “Ando ansiosa(o)”, “Qué aburrido”, “No puedo”, entre otros, la mayoría con cognotación negativa. Transformá tus pensamientos, toma conciencia, eso (como por arte de magia) cambiará tus sentimientos, pues podrás ver lo positivo y actuar de forma coherente con lo que pensás y sentís.

Si sos de los que disfruta de sus cumpleaños, ¿Te imaginás viviendo todos los días como que estuvieramos cerquita de ese día? Quizás podríamos llenarnos de buena energía, hacer evaluaciones de nuestras vidas, sentir satisfacción de lo logrado o agradecimiento por lo perdido, pues en muchas ocasiones se gana más cuando se pierde, que cuando se gana.

Recuerda:

¡La vida es como un libro, para escribirlo hay que tener experiencias, sal de tu encierro mental y vive de una vez. Aquí y Ahora!

 

mayo 11, 2017 0 comentario
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Emprendiendo con conciencia social

por Lyhelis abril 29, 2017
escrito por Lyhelis

H

oy por hoy los emprendedores tenemos más oportunidades que antes, las ideas innovadoras se convierten en acción; acciones que generan resultados tangibles y positivos. Es alentador escuchar amigos y amigas que estan emprendiendo pequeños negocios con grandes visiones, que anhelan tener éxito y crecimiento a futuro. ¡Y no dudo que vayan a lograrlo!

Usualmente, cuando logras emprender, te perdés en los detalles, hay mucho que aprender. Un negocio requiere planificación, mecanismos de control, estrategias de publicidad, entre otros temas ligados a la administración, que usualmente asumimos de forma personal, por falta de recursos para invertir en talento humano. Y en ese ir y venir, perdemos la visión de lo que nos llevó a innovar, del deseo que teníamos de salir de la “esclavitud” y aportar valor agregado a nuestro entorno, através de nuestros servicios o productos.

Y si el negocio es exitoso, genera rentabilidad, se comienza a posicionar en el “top of mind” de la gente, atrae nuevos clientes y aumenta la demanda, sin pensarlo estas inmerso viviendo a plenitud tu sueño, restándole importancia a la máxima de “emprender con conciencia social”.

Alguna vez te has cuestionado si estas actuando con conciencia social; y no me refiero a la conciencia a como la entendemos usualmente, esa que vinculamos a la moral, a la clasificación de lo “bueno” y lo “malo”, de lo “correcto” y lo “incorrecto”, sino a la intencionalidad con la que socialmente actuamos.

Podés lograr que tu emprendimiento tenga conciencia social de varias maneras, por ejemplo: al formalizarte legalmente y cumplir con tus obligaciones tributarias, cuando disponés del uso de papel o materiales de oficina certificados, que garantizan el buen manejo de los recursos que provienen del bosque (papel que en las librerías cuesta igual que uno no certificado), o cuando contratás a tu equipo con salarios justo y los afilias al seguro, protegiendo sus derechos y cumpliendo con tus obligaciones laborales. Otra forma es involucrándote activamente con la comunidad en la que desarrollás tu innovación, o ahorrando para que al final del año de acuerdo a tus recursos se destine un porcentaje al apoyo de una causa social acorde al núcleo de tu negocio.

Es decir, la conciencia va ligada a tu modelo de gestión socialmente responsable. No importa cuando pequeña sea tu iniciativa, siempre será buen momento para definir el tipo de modelo de negocio que se quiere implementar, y en este caso, la responsabilidad social nos brinda reglas claras para emprender con conciencia social, respetando los derechos humanos, promoviendo el desarrollo de la comunidad, protegiendo el medio ambiente, ejecutando prácticas justas de operación, cuidando a nuestros clientes (internos y externos), promoviendo balance entre nuestra vida personal y profesional en nuestras prácticas laborales.

La conciencia social también puede estar conectada con causas en pro de grupos vulnerables, siempre y cuando vaya en sintonía con el giro y naturaleza de tu negocio, es decir, si sos una empresaria que trabaja en el rubro cuero-calzado, es probable que tu valor agregado vaya en pro de proveer calzado a niños(as) de escasos recursos. O que si tenés una comidería, al final de cada jornada, destinés una cantidad de tu producción a un hospital público, una casa hogar o un albergue. ¡Las ideas son ilimitadas!

Es tu “deseo personal de querer ayudar” lo que determinará hasta dónde se puede llegar. No perdás la perspectiva, con intención hecha acción, nuestros servicios o productos, sí pueden incidir positivamente en la vida de alguien que lo necesita. ¡Si nosotros así lo decidimos!

 

abril 29, 2017 0 comentario
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¿De qué se trata esto?

por Lyhelis abril 20, 2017
escrito por Lyhelis

L

eer es de esas actividades individualistas que me despiertan la imaginación, a medida que transcurre el libro me conecto con las historias, los paísajes, las ideas, los personales; para mí es como viajar, me desconecto y me teletransporto a una realidad alterna, en la que la fantasía, lo utópico comienza a actuar… ¡empiezo a volar!

Pero la literatura no es barata, adquirir un libro es una inversión, así qué… o lo disfrutás o lo disfrutás; y bajo esa premisa, les comparto mi última experiencia desde su acera: la de lector(a).

Al finalizar la semana, había sido una de “esas” semanas, en las que solo querés tu cama y un buen acurruco con tu almohada favorita. A mí se me ocurrió ponerme plan mimos, me hice una mascarilla facial, me apliqué un tratamiento en el pelo, me embadurné la panza con una crema que asegura eliminar la grasa -como por arte de magia- y me acosté con mi nuevo libro: “Soy Feliz, Soy Soltera”.

Treinta minutos después, empecé a sentirme estafada; además de que mi cara era un caramelo de Masaya (por la mascarilla), sudaba como que estaba en un sauna, se imaginan esa mezcla explosiva… ayyy no! Pero eso no fue todo, el libro que prometía hacerme sentir más feliz de lo que soy, empezó a decirme que la soltería era “una etapa de mi vida”, que debía aprovechar al máximo para lograr encontrar al “principe de mis sueños”… (se imaginarán mi cara de susto) ¿!En serio!? Casi empencé a sentir depresión… jajaja

La típica intro en la que me deja saber las dificultades que pasa una soltera: los apodos, los consejos familiares no pedidos, las advertencias más trilladas del mundo y el aviso de “CUIDADO”: tus óvulos cada día se hacen más viejos, eso disminuyen tus posibilidades de procrear. Y yo que ando comprometida con la “constancia y la coherencia”, continué leyendo; al fin y al cabo soy escritora, y confío en el gremio -hasta que se demuestre lo contrario- …como en éste caso.

Por lo que, a todos los SOLTEROS(AS) del MUNDO, se les comunica, que se vive igual de lindo cuando estamos comprometidos con un tercero, como cuando estamos en una relación profunda con nosotros mismos(as). Porque la belleza de una relación, sea con quien sea, la determinamos nosotros con nuestra forma de ¡PENSAR, SENTIR y ACTUAR! Depende más de nuestro ´estilo de vida´, que de la compañía física con la que se cuente

Mientras se está soltero(a) hay cosas más lindas que hacer, que esperar al principe azúl o a la princesa encantada, podés realmente divertirte y ser feliz sin una pareja, siempre y cuando activés tu creatividad y despertés a tu Niña(o) Pequeña(o).

Escribir, escuchar música, bailar, reir, vivir con pasión, disfrutar sin excesos, escuchar asertivamente, ir al cine o ver una película en tu casa, aventurarte a algun lugar al que nunca has ido, salir a comer a tu restaurante favorito o comprarte el alimento que más te guste y comerlo en tu casa, en tu cama, conversar con un amigo o amiga, salir por un cafecito, apreciar lo hermoso de una puesta de sol, ver dormir a tus hijos(as), abrazar a tu papá, interactuar en las redes sociales, secarte enfrente del abanico, ir a una clase de salsa, salir a correr, abrazar a tu abuela, dormir y hasta leer un libro que te desilusión, de esos se trata ser FELIZ y ser SOLTERA(o)… de ¡VIVIR!

 

abril 20, 2017 0 comentario
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