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El Viaje de la V!DA

¡Vamos, no te dejés engañar!

por Lyhelis abril 11, 2017
escrito por Lyhelis

D

esde que empezó el año estas proyectando tus metas, esos deseos mas íntimos, los anhelos de tu corazón: perder las últimas 15 libras y lograr el cuerpo fit antes de las vacaciones, encontrar la fuente de inspiración y mejorar el rendimiento en tu trabajo, monetarizar una idea innovadora, activar tu negocio personal, encontrar un(a) novio(a) o por fin lograr salir de esa relación enfermiza con tu ex… yo sé que puedo seguir alimentando esa lista de los compromisos que asumiste el 31 de diciembre del 2016. Pero, ya estamos en Abril… y vos no has podido lograr lo que te has propuesto. Y estoy segura que no es por no querer, o por desmotivación, has hecho lo que ha estado a tu alcance, haz dado lo mejor de Vos Mismo(a)! Pero aún así… no hemos llegado a la meta!

Relaaax… la vida no es una carrera de velocidades, sino más bien una carrera de resistencia, de esas que requieren constancia, dedicación y enfoque. La vida te pide que alimentés tu motivación con el recordatorio constante, de manera positiva, de tus propósitos y metas. Nada de “hecharse a morir”, eso no nos luce, si nos planteamos metas de fin de año y nos comprometimos con ellas, pues debemos ser leales y coherentes con lo que queremos lograr.

Es probable que la mayoría de personas que me lean, hoy miércoles de Semana Santa, estarán a unas horas de salir de vacaciones largas, tendrán un par de días para compartir en familia, disfrutar un poquito más de su camita, leer un libro, ponerse al día de su serie favorita, disfrutar de sus hijos(as), de sus parejas. Y abrán otros, como Yo, que vamos a estudiar, a terminar un par de proyectos laborales pendientes, atender a Mi Abue, disfrutar de mis padres, entrenar mucho y disfrutar de los amigos(as).

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abril 11, 2017 2 comentarios
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El Viaje de la V!DA

Soltar también es un acto de amor

por Lyhelis marzo 30, 2017
escrito por Lyhelis

Q

ué complicado resulta cuando uno está enamorado y siente que ya ha pasado tanto con esa persona, que lo han intentado de tantas maneras y que al final, siempre hay vacíos en la relación. De ambas partes, sin tener uno más responsabilidad que el otro. Nótese que utilizo la palabra “responsabilidad” y no culpa, como usualmente nos sentimos cuando nos equivocamos.

Cómo duele sentir que amas a alguien, pero que te lo encontraste en etapas muy diferentes de vida, en procesos de crecimiento distintos, en realidades paralelas. Y sé que hay quienes pensarán que la vida es así, que lo seres humanos somos diferentes por naturaleza, mucho más cuando la relación es entre un hombre y una mujer, porque el género, la moral, la cultura, la educación y la sociedad nos etiqueta diferente a las “niñas” y a los “niños”.

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marzo 30, 2017 0 comentario
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Diario METRO

El desapego emocional

por Lyhelis marzo 30, 2017
escrito por Lyhelis

¡L

a vida está llena de sorpresas, de cambios, de retos! El año pasado, el universo conspiró y tuve la oportunidad de vivir cosas impresionantes, de esas que te transforman la vida, entre ellas: viajes, cancelación de todas mis deudas, creación de un fondo de ahorro, vivir una etapa de descubrimiento personal, quitarme las barreras para poder tener una relación de pareja, disfrutar de armonía y unión familiar y tomar las oportunidades profesionales que estaban en la mesa.

2016 fue un año lleno de emociones encontradas y siendo honesta el proceso ha sido difícil, con altos y bajos, la adaptación es una tarea de todos los días, que de pronto puede generar cierta frustración o ansiedad, porque queremos ver el cambio ya. Además, de cierta manera, aún queremos seguir apegados al pasado, a lo único que creemos que en verdad conocemos, sin dejar ir lo que nos quita energía, lo que nos drena emocionalmente, lo que nos distrae de lo importante.

Las experiencias de vida nos dan la oportunidad de crecer, activan la consciencia, nos despiertan, nos hacen recapacitar sobre nuestras decisiones y la responsabilidad que tenemos sobre nuestras vidas. Saber que tenemos un compromiso personal y que debemos “soltar” para seguir creciendo. Y es ahorita que anhelo poder aplicar de forma natural ese concepto hermoso de “desapego emocional” que conocí hace unos meses… Y les confieso, no me sale, necesito práctica (como cuando empecé a aprender a bailar salsa, con entusiasmo y sin pena). Y que conste, que ya me puse en acción, para no quedarme solo filosofando: entrené, me puse cómoda, me tomé un té caliente para relajarme y estuve leyendo… ¿Qué más debe hacer Una para encontrar esa paz que te genera el desprenderse con amor de lo que Una no puede cambiar?

De pronto sentí la necesidad de escribir, y nació éste artículo, bajo el deseo de encontrar en las teclas del computador y en la creación de éstas líneas el refugio que necesito. Vivimos con tantos miedos y tantos sueños a la vez, que de pronto es como que existiese una batalla interna entre un estado y el otro. Y les aseguro que ninguna relación amorosa (ni de pareja, ni familiar, ni de amistad) nos va a sacar victoriosas de esas batallas personales, que son tan íntimas como la propia huella digital. Solo nosotros(as), desde nuestro cuido interior, con fe, podremos descubrir qué es lo que necesitamos para estar donde y como queremos.

¡Nuestras batallas quizás sean de los retos más fuertes que debamos vivir, pero les aseguro que valdrá la pena! El día de mañana sentirás un alivio inmenso al respirar, sin más opresiones en el pecho, ni malestares de estómago. Consciente de lo que mereces, sin necesidad de pedirlo, porque podrás dártelo a Vos Misma(o). Esa es la esperanza para mí el día de hoy, saber que estoy haciendo lo que “debo hacer”, con la firme convicción de que todo lo demás vendrá por añadidura.

El desapego emocional es una herramienta valiosa en nuestra vida, tiene un poder increíble para liberarnos de las cadenas a las que nos atamos porque “es lo que conocemos”, va a doler al inicio, pero salir de la “zona segura” nos permite abrimos a nuevas experiencias, pues tomamos riesgos inteligentes que nos darán muchísima felicidad -garantizada- a largo plazo: innovar, emprender, actuar con intención, asumir nuestra vida, habitarnos, dejar una relación de pareja que no edifica, soltar el control de todo llenos de fe, positivos, para vivir con mayor plenitud y agradecimiento.

marzo 30, 2017 0 comentario
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Diario METRO

Motivación: ¿Se hace o se nace?

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

L

levo días pensando en el tema de la motivación, es decir, amanece y tengo la oportunidad de elegir cómo quiero que sea mi día, y como ando desde hace algunos meses queriendo hacerlo todo con “intencionalidad” me propongo que será un día maravilloso, lleno de energía: abro los ojos, me tiro de la cama -literal-, me pongo la ropa de deporte, los tennis y salgo a correo, regreso con la “lengua de fuera” directo a la ducha, me alisto, busco algo para desayunar y me dispongo a realizar mis labores diarias.

Pero debo reconocer que no todos los días vienen acompañados de esa determinación, en ocasiones hay momentos en los que olvido el propósito del día y no siento fuerzas para salir de la cama, aunque sé que debo moverme, que si no me apuro voy a llegar tarde, que ya he asumido compromisos que son mi responsabilidad cumplir… Pero no puedo, no me dan las fuerzas… y en esos momentos es cuándo me pregunto: ¿de dónde viene mi motivación? ¿y a dónde se fue hoy? ¡Yo no le dí permiso de que se fuera a pasear anoche, y de que hoy anduviera desvelada! …jajaja

¿Qué se puede hacer esos días en los que andamos decaídos? ¡En los que nada te anima! ¡Uff… qué tarea! En lo personal siento que todo empieza en la mente, necesitamos jugar con ella, enamorarla con pensamientos positivos y si aún así se resiste, utilizar algunas técnicas de manipulación… (sí señoras y señores, a cómo leen, manipulación mental).

A ver, en mi caso, me encantan los cappuccinos dobles (bien cargados), el imaginar la delicadeza al tomar la taza para no quemarme los dedos, el olor fuerte y cálido del café al pegar la taza a mi boca, mientras cierro los ojos y disfruto suavemente su aroma antes del primer sorbo… ¡Eso para mí es éxtasis! Por lo que puedo usar esa imagen mental como un ansuelo para manipular a mi motivación, y prometiéndome un cappuccino doble, lograr que mi cuerpo salga de la cama a hacerle frente al día.

Otra técnica que puede funcionar es pensar que solo necesita cumplir con las responsabilidades del día de HOY, es decir, vivir “un día a la vez”; nuestro compromiso será: “hacer de hoy el mejor día de mi vida”, porque es lo único que tengo a ciencia cierta.

Esos estímulos que nos impulsan a actuar de determinada manera, con el objetivo de satisfacer ciertas necesidades, o cumplir ciertos deseos, son nuestra motivación; Y sus mejores amigas son la voluntad y el interés personal. Solo vos sabés que te motiva, recordá que tenés una red de apoyo, literatura inspiradora, especialistas de la salud mental y emocional, música y tu propia sonrisa.

Siento que el éxito para tener motivación está en tener un propósito de vida definido y apegarte a ello para no desviar tu atención, recordemos que vivimos rodeados de distracciones que nos hacen olvidar el objetivo por el que nos vamos a “tirar de la cama” el día de hoy. Mantengamos claridad mental y trabajemos nuestra motivación. Nacimos motivados, de manera natural, por el hálito de la vida, llorando para llenar nuestros pulmones de oxígeno, sin embargo, se requiere de nuestra intencionalidad para que la motivación se fortalezca y se convierta en un pilar valioso de nuestro crecimiento personal.

Y a vos, ¿qué te motiva?

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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Crecimiento personal… Y “eso” ¿cómo se come?

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

H

ace poco conversaba con un amigo, al que admiro y amo mucho; fue de esas noches largas y llenas de complicidad, en las que no hay prisa y hablas de todo y de nada, surgían entre otros temas la necesidad humana de salir de la zona de confort para afrontar sus ganas de ser y hacer lo que le dé la gana con su vida, bajo su propio criterio, asumiendo sus responsabilidades, definiendo sus prioridades y actuando bajo su propia escala de valores.

Él me confesaba que en más de una ocasión me había escuchado hablar sobre ese tema, pero que habían cosas que aún no entendía. Y así, empezó el cursito rápido sobre crecimiento personal.

Le pedí que hiciera memoria y se respondiera:

1.    Vos: ¿De dónde venís? ¿En qué creés? ¿Son tuyas esas creencias o son heredadas de generación en generación? Y ahí cada uno debe preguntarse sobre su escala de principios y valores, desde los familiares hasta los socio culturales. ¿Porqué de pronto no calzamos en la sociedad en la que crecimos? o quizás los ejemplos familiares son un poco limitantes y nosotros anhelamos algo diferente. ¡Lo cual es válido!

(Aquí hay que aplicar el concepto de “desapego emocional”, para que funcione el ejercicio, porque muchas veces cuando ponemos en duda o cuestionamos nuestra educación, nos sentimos culpables, o incluso medio rebeldes, porque estamos yendo contra el sistema o contra lo que es “normal” para nuestro entorno).

2.    Definido el punto 1, pasamos al 2: ¿Quién quiero ser? ¿Qué me hace feliz? ¿Cuáles son mis anhelos?  Es decir, ¿Cómo genero valor a mi entorno, a través de mis propia vida? Esto lo puedo construir con conciencia, de manera intencional. La respuesta a esta pregunta definirá incluso nuestro estilo de vida.

3.    Y por último, ¿Hacia dónde quiero ir? ¿Bajo qué valores educaré a mis hijos? (Si es que quiero tener hijos) Estas preguntas quizás suenen muy futuristas, pero pienso que debemos tener alguna noción al respecto, porque lo que querrás proyectar en el futuro deberás empezarlo a construir en tu presente, de lo contrario vas a adoctrinar a tu entorno sobre “creencias”, (como lo hicieron con nosotros en su momento), y no vas realmente a educar, pues la educación empieza dando el ejemplo.

Mientras hablabamos de estas cosas empezamos a dibujar, su “YO” en el centro de una hoja, debajo de él su historia, de dónde viene, el entorno, las influencias, etc. Luego arriba de él sus experiencias de vida. Luego, le invité a que en una página en limpio escribiera las repuestas que encontró a las reflexiones anteriores. Y les soy honesta, ambos quedamos sorprendidos, el resultado fue revelador.

Sus ideas empezaron a florecer, de pronto ví a un ser humano que progresaba frente a mis ojos. Estaba reconociendo sus errores, aprendiendo de sus experiencias, asumiendo sus responsabilidades, deseándo ser una mejor versión de sí mismo, no porque papá o mamá se lo pidieran, o porque la religión le orientaba el camino correcto, ni por complacer a su hermana o a su novia.

Realmente anhelaba ser un ser humano diferente, para vivir un estilo de vida diferente: con balance y gratitud, más pleno, más auténtico, más él. Para mí, eso es crecimiento personal, cuando respondés tus propias dudas, decidís vivir los cambios y tomás acción en busca de tu propia felicidad, sin importar el qué dirán.

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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Diario METRO

La mujer y el juego de roles

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

Y

o suelo dar gracias por todo, pero hoy, 8 de Marzo, “Día Internacional de la Mujer”, quiero dar gracias infinitas por mi feminidad, por ser en escencia mujer, por tener esas cualidades particulares, esos atributos y características que me hacen sentirme plena y aceptarme mujer.

Para escribir el artículo de hoy, me he dado a la tarea de observar, (más de lo normal), a las mujeres en mi entorno. Y antes de continuar con la lectura, te invito a que girés tu rostro 180 grados, de izquierda a derecha, y veas con detenimiento a las mujeres que estan a tu alrededor. ¿Qué observaste? ¿Qué fue lo que más te llamó la atención?

Yo encontré mucha satisfacción en éste ejercicio, sentí empatía, me despertó sonrisas y miradas amables de complicidad. Miré todo tipo de mujeres, llenas de color: jóvenes, adultas, adolescentes, profesionales, entaconadas, de esas que caminan con seguridad y firmeza, miré gente relajada que disfrutaba de un buen libro, miré la sonrisa de las abuelitas y la ternura en la mirada de quien amamanta a su hijo(a) o lo acurruca en su pecho. Miré mujeres embarazadas que a caminar posan su mano bajo su panza, en un gesto de protección. Bueno, ¿qué no miré? Y es que las mujeres somos tan multifacéticas e integrales, que es sorprendente todo lo que podemos encontrar al admirarnos.

Todo el tiempo estamos desempeñando diversos roles. No sé cómo hacen muchas mujeres para encontrar balance para dejar al niño en el preescolar, administrar el hogar, cumplir sus labores profesionales, tener vida social, seguir estudiando, volver a casa y hacer tareas del cole, arruyar al o los niños(as), tomar una ducha y compartir con su marido. ¡Solo de pensarlo me agota!

Y es que en ocasiones, éste ritmo de vida parece más una tragi-comedia para muchas mujeres, (si no es que para todas en el mundo entero), cuando no cuentan con el apoyo de una pareja responsable o de un tercero que sea respaldo y soporte en la dinámica diaria. Das la batalla un tiempo, cuando la motivación de ser la mejor mamá, la mejor esposa, la mejor hija, la mejor hermana, la mejor amiga, la mejor, la mejor, la mejor… hasta que de pronto BOOM, ¡explotás!. Y yo me pregunto: A las mujeres, ¿quien nos enseñó que debíamos ser “la mejor” en todo?. Cuando solo necesitamos ser la mejor versión de nosotras mismas, dentro de nuestras posibilidades y limitaciones.

He visto, escuchado y acompañado a muchas amigas que mientras hablan hacen un recorrido secuencial de como sus vidas han ido cambiando, pasaron de ser jóvenes extrovertidas, independientes y profesionales, a ser esposas, madres, emprendedoras, pero con una actitud un poco pasiva, agotada y profesionalmente estancadas. Literalmente, en busca de la felicidad.

Siempre digo que las dificultades o retos en la vida son oportunidades que traen cambios positivos y crecimiento personal, si nosotros así lo queremos. Ver a esos prototipos de diosas, contar sus historias de vida, me hace pensar que ellas estan viendo la oportunidad de reencontrarte consigo mismas.

Tu momento es hoy, si ya vino la idea a tu mente, si ya te cuestionaste la vida que estas llevando, los roles que estas jugando… quizás es momento de vivir el cambio.

¡Feliz día, porque todos los días son nuestro día!

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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Diario METRO

Redes de apoyo

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

¿H

as pensado alguna vez en quiénes te rodean? ¿Quiénes son tu red de apoyo¿ En el año 2012, después de muchos intentos por sacar un estudio superior, logré obtener un préstamo estudiantil para sacar mi Master en Administración de Empresas con Especialidad en Mercadeo; lamentablemente, a los pocos meses me quedé sin trabajo y me ví pasando muchas necesidades económicas. En esos momentos de desesperación, me preguntaba constantemente: ¿cómo voy a pagar la cuota del próximo mes? Y ¿cómo puedo hacer para obtener una beca y poder seguir estudiando? He de confesarles que siempre he sido una nerda.

Las cosas no mejoraron, ese año en particular “me llovió sobre mojado”, días después de mi cumpleaños me operaron de apendicitis, al regresar a la empresa para la que trabajaba (el día de las madres) luego del subsidio me notificaron que iban a prescindir de mis servicios y un mes después, ya en el desempleo, me extrajeron las cordales provocándome una lesión de por vida en una de mis encías.

Sin embargo, yo seguía sonriendo, llena de fé en mí misma, convencida que era la única que podía sacarme de eso que estaba viviendo, que no me podía “hechar a morir”, que nada pasaba por casualidad. No sé ni cómo seguía autogestionándome, es decir, lloraba y sonreía a la vez, lloraba y me hablaba bonito, lloraba y me motivaba a seguir adelante (…siempre he sido una llorona!); Me dí la oportundiad de hacer nuevos contactos, de servir en lo que podía a mi alrededor y a agradecer todo trabajito que me ofrecían. Así descubrí el valor de las “redes de apoyo”.

En lo personal siempre he sido incapaz de darles preocupaciones a mis padres y a pesar de eso, mi papá aparecía con comida al salir de su trabajo, porque sabía de mis dificultades. O de pronto, llegaban a visitarme él y mi mamá, con provisión a la casa. Ya ni recuerdo a cuantas amistades les compartí mi hoja de vida y cuantos mensajes motivacionales recibí. Sí, he de reconocer que me daba muchísima pena, pero esos detalles me hicieron sentirme amada y protegida. Y qué decir de esas amigas y amigos incondicionales que no dejaban de buscarme para saber cómo estaba y que me invitaban a salir para prestarme escucha y sacarme de la rutina.

Al final, mi hiperactividad no me dejaba estar quieta y comprendí que eso ayudaba a que todo siguiera en movimiento, siempre logré ajustar la cuota para el master y me sobrepuse emocionalmente al torbellino de cosas que había estado viviendo. A los meses inicié un trabajo por contrato que me permitió ajustar mis finanzas personales por un período de 9 meses, luego seguí con buena actitud y proactividad, así encontré una gran oportunidad, de donde vendrían solo cosas buenas en todos los aspectos de mi vida.

Estas experiencias, me dieron la oportunidad que necesitaba para ver mis problemas como procesos de cambios, como oportunidades de mejora dentro de mi crecimiento personal. El cambio debe empezar por vos mismo, vos creas tu propia historia y definís tu gran motivación. Tomá en cuenta tus redes de apoyo, esos seres que te brindan una mano amiga en esos momentos de dificultades y ellos mismos son felices cuando vos sos feliz. Tomá lápiz y papel e identificá en caso de necesidad, ¿Quiénes serían tu red de apoyo¿

¡Tomate un tiempo para vos y agradecé por la existencia de esos seres extraordinarios que te rodean!

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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Diario METRO

¿Son las redes verdaderamente sociales?

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

L

a mayoría del tiempo tengo una buena actitud, positiva y sonriente, siento que ese es mi aporte diario a la sociedad en forma de agradecimiento por tener vida; Pero, ¿es nuestro estilo de vida socialmente responsable? Nos damos cuenta que utilizamos las redes sociales como nuestro basurero emocional, en el que vertimos como un espejo lo que vemos en nosotros mismos.

Últimamente me resulta abrumador entrar a mis redes sociales, es agotador ver la cantidad de cosas negativas que se comparten: quejas, dramas, opiniones ofensivas, críticas destructivas, burlas, sexismos, consejos no pedidos y las expresiones al aire que son indirectas muy directas.

¿Alguna vez ha escuchado el término “proyectar”? Y sé que el tema puede generar ciertas alergias, por lo que seré lo más objetiva posible. No necesitas responderme, solo hacé memoria: ¿Recordas la última vez que te expresaste mal sobre algun ser humano? ¿Qué pensaste? ¿Utilizaste adjetivos calificativos? Por favor, no te justifiques, no es necesario, eso es pasado y podés aprender de ello. Solo necesitas ser honesto u honesta con vos.

Si un especialista te dijera que todo lo que pensaste o expresaste sobre ese ser humano es claramente una idea sobre vos mismo o algo que te disgusta sobremanera de tu carácter o personalidad, ¿le creerías?.

Expreso esto, porque en innumerables ocasiones he estado en la posición de juzgar a otros y la única forma de cambiar ese comportamiento ha sido cambiando mis propios pensamientos sobre mí misma. Uno solo puede dar lo que tiene, si yo veo belleza en mí, miraré belleza en mi entorno; si yo siento bondad en mí, podré brindar bondad a mi entorno; si yo me amo de forma sana y respetuosa, podré amar a otros de la misma manera. Al final, nuestros actos hablan mejor que nuestras palabras.

Las redes sociales son canales de comunicación donde reflejamos lo que somos, generando una impresión digital de mi Yo, tal cual hablaramos de una fotografía. Evitemos perder nuestro tiempo viviendo la vida de los demás, aprovechémoslo mejor en promover una imagen más amigable de nosotros mismos, desde nuestro interior.

¡Construyamos redes verdaderamente sociales!

¡El cambio empieza en, por y para Mí!

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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Diario METRO

Te has preguntado ¿de qué sos capaz?

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

L

os seres humanos por naturaleza tenemos más conciencia externa que interna, por consiguiente tendemos a dudar de nuestras capacidades personales, pues conocemos poco de nosotros mismos. Somos los primeros en ver que lindos son los ojos de ella, o que bien se ve él. Incluso reconocemos con facilidad el carisma de quien recién llega a la oficina o el estado de ánimo del compañero del lado. Sin embargo, nos toma todo un día (o varios días) poder identificar que nos tiene decaídos o porque nos ponemos helados al hablar de algun tema.

¿Alguna vez te has detenido frente al espejo y has admirado tus rasgos más atractivos? O el hecho de saber que te conocés y aceptas te ha hecho sonreír? ¿Te detenés un momento en el día a agradecer por las bondades que tienes, lo bien que te sientes al hacer contacto visual o lo brillante de esa intervención en el trabajo? ¿Te atendés, te mimas, pasas tiempo de calidad con vos misma? Cuidas tus horarios de comida? Procuras tener un descanso reparador?

Esas son algunas de las cosas que cualquiera puede hacer para conectar consigo mismo. Luego de que has cliqueado con vos mismo, es momento de pasar a la siguiente pregunta: ¿de qué eres capaz?

Cada uno puede tener una respuesta diferente y les aseguro que todas serán correctas, pues mientras más única y suya sea, más les caracterizará y definirá. Pero, ¿cómo lograr saber de qué eres capaz? Podrías iniciar con un ejercicio sencillo, tomar una hoja de papel y en el título escribí: ¿Qué me hace feliz? Y detallá absolutamente todo lo que te genera felicidad, eso que te provoca y estimula es tu motivador y mientras más motivadores positivos y edificantes tengas, más seguro te sentirás de vos mismo y de tus capacidades.

Antes de iniciar este Proyecto, le dí un montón de vueltas a la idea, hasta que en la primera semana del año empecé a vivir mi proceso creativo. En lo personal, luego de cada experiencia de vida, de esas que te tocan el alma, viene a mi mente una frase que siento que me define: ¡soy capaz de “eso” y más! Fue esa simple expresión lo que me motivó a moverme.

Creéme, si aún tenés dudas tu vida se pone más interesante, pues las dudas y los cuestionamientos te brindan la oportunidad de darte respuestas nuevas, de reinventarte, de reencontrarte y de crear tu propio criterio, creencias y formar tu personalidad.

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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Diario METRO

Y en el amor, ¿cómo te sentís?

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

E

l amor es de esos temas clásicos, de todos los tiempos, los seres humanos sin distinciones de ningun tipo vivimos, reímos, nos entregamos, lloramos y hasta maldecimos por amor. Se sufre más por el amor que ante cualquier otra situación de vida, porque ese es el “amor” que hemos conocido, el que lleva consigo dolor, pérdidas, ansiedad y sufrimientos.

Si te vió, suspiros y ansiedad; si te vió y te ignoró (por el motivo que sea), más suspiros, decepción y más ansiedad; si te vió, te saludó y sonrió, también te provoca una emoción: suspiros, sonrisas infantiles, sonrojamiento y obvio, más ansiedad. Vaya, debería considerar escribir sobre la ansiedad, creo que tiene más presencia en nuestras vidas de lo que reconocemos.

¿Cómo ser socialmente responsable en el amor?

Uno de mis mejores amigos me daba el mejor consejo de vida que recibí a mediados del año 2015 y me decía: “sé honesta con vos misma”; dicho consejo lo secundó uno de mis primos al que quiero como un hermano hace poco en un chat: “el compromiso primero es con vos, si vos querés, está bien, si no, no pasa nada”. Y la vida va enseñándonos a encontrar esa conexión con nosotros mismos, a escucharnos, a leer nuestras emociones, dejar los impulsos, encontrar paz, respetar nuestra dignidad humana, alimentar los pensamientos positivas y adoptar un mejor estilo de vida que sea el inicio de un amor socialmente responsable.

El amor también tiene principios para ser vivido, indicadores como los proyectos, medición y seguimiento en el tiempo, resultados esperados, este tipo de herramientas nos permitirán evaluar el desempeño de ambos en una relación (no solo de pareja). Se han puesto a pensar todas las relaciones que a diario entablamos… son muchas! Y si Yo les dijera que podemos actuar con amor con cada una de ellas. Es decir, no con frases trilladas, que en ocasiones pueden irrespetar al receptor de nuestro mensaje, sino con nuestra actitud, que el amor sea lo que defina nuestra personalidad, nuestro ser.

El amor es un sentimiento, en ocasiones creemos haberlo perdido bajo una desilución, pero en realidad siempre está en nosotros, en el mismo nivel en el que se quedó la última vez que lo alimentamos. Recuerda “nadie puede dar lo que no tiene”, seamos honestos con nosotros mismos, si sientes que éste “departamento” de tu vida requiere atención, podrías leer un poco más sobre: actitud positiva, vivir intencionalmente, encontrar tu propósito de vida, amor sano y crecimiento personal. O bien, pedir ayuda a un especialista de la salud mental y emocional.

En definitiva, ¿quién no sueña con tener en su vida relaciones sanas y amorosas, que le permitan crecer personalmente un entorno amigable y continuar el camino de la vida con mayor armonía¿

Yo, me confieso una soñadora!

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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