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¿Respetás tus sentimientos?

por Lyhelis junio 1, 2017
escrito por Lyhelis

D

esde mis lentes multicolor, todo es tan agradable, incluso cuando hay necesidades o tormentas (de esas que traen rayería incluida), pero hay días en los que en serio no sé ni qué pensar, no querés salir de tu cama (menos con éste clima) y lo único que deseas es abrazar a tu almohada favorita. Y es entendible, real, normal, porque los seres humanos somos cambiantes, estamos llenos de energía fluctuante, influyen en nosotros no solo los factores internos, como la autogestión, sino también los factores externos, como el clima, los conflictos familiares, el ambiente laboral, la presión social, entre otros.

Pero hasta qué punto, ese tipo de condiciones personales o sociales, nos empujan a fingir un bienestar que no sentimos, que no nace de forma genuina, forzándonos a vivir momentos incómodos y poco agradables, porque no estamos en la misma sintonía emocional que nuestro entorno y esa es nuestra verdadera realidad. E insisto, es completamente normal. Hace poco conversaba con una amiga y me decía que se sentía muy decaída desde hacía unas semanas, que no le encontraba sentido a su vida, que como que su propósito le estuviera quedando mal.

En la platicadera, descubrimos que en esas semanas previas, había vivido varias circunstancias personales, con amistades, con su grupo de trabajo, en su familia; yo que miraba el escenario desde afuera, sin mezclar mis emociones, logré comentarle que miraba super normal su reacción, que sentía que ella estaba empezando a vivir un momento de transformación, que las crisis eran oportunidades para darle mantenimiento a su estilo de vida y encontrar nuevas formas de ser feliz, de sentir satisfacción y plenitud. Me dio muchísimo gusto, porque su semblante cambió, es una mujer de rostro tierno y sus ojitos se miraban llenos de ilusión, como cuando sentimos una inyección de energía positiva y vemos que grandes cosas estan por llegar.

Una de las cosas que más me gustaron es que ella me preguntaba: ¿Cómo no caigo en la hipocrecía, si no quiero socializar con nadie? Y yo le respondí (con cierta incertidumbre) que la clave era que ella hiciera lo que la hiciera sentir bien con ella misma, sin dar explicaciones, sin complacer a nadie, respetando los límites entre su vida y la de su entorno, para que dejaran de afectarle; incluso le dije, que no debía dar explicaciones a nadie, que sus amigos no las iban a pedir, simplemente comprenderían su distancia y la buscarían de llegar a extrañarle. En ciertos momentos de la vida, todos los seres humanos, necesitamos vivir un poco de aislamiento, marcar distancia de los “nuestros”, para acortar esas mismas distancias con “uno mismo”; es natural y es lo más honesto que podés hacer cuando ese sentimiento te invade. No pasa nada, disfrutá de una pausa, sacale provecho y recargá energías.

Que conste, este tipo de ejercicios, no son los que estamos acostumbrados(as) a practicar; usualmente nos forzamos y aparentamos estar bien, cuando por dentro somos un cúmulo de emociones, sonreímos y posteamos imágenes felices en facebook o instagram para proyectar un estado de ánimo que no es real. Y yo he repetido muchas veces que uno debe “autogestionarse”, pero eso no significa “autoengañarse”, porque el único que sabe cómo anda de verdad es uno(a), si lanzamos una imagen falsa al mundo, nos acostumbraremos a anular nuestras emociones, aparentando y restándole importancia a nuestra realidad.

¡Te invito a escuchar tu voz interior, aprendamos a ser honestos(as) y a respetar nuestros sentimientos!

 

junio 1, 2017 0 comentario
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“Y a Vos: ¿Qué te hace diferente?”

por Lyhelis junio 1, 2017
escrito por Lyhelis

E

n este Universo, en donde los planetas giran en órbitas diferentes, manteniendo el orden natural de las cosas; en donde la ley de la atracción se cumple a diario, te des o no cuenta, que su fuerza se cumple a cabalidad. Donde la diversidad es la madre de todas las ciencias, los seres humanos, somos tan únicos que es de lo más lindo que la vida nos pudo haber brindado, conocer diferentes puntos de vista, compartir tus ideas con gente que te entiende, o que no te entiende, pero que al fin y al cabo, alimenta y enriquece tu mente a través de sus experiencias.

Dentro de tanto “chacuatol” (palabra nica que evoca a una mezcla de culturas, ideas, formas de vivir; es como una ensalada que lleva un poquito de todo), con tanto a nuestro alrededor, te has detenido a pensar “Y a Vos: ¿Qué te hace diferente?” En los últimos 3 meses he tenido la oportunidad de compartir con mucha gente y aprender que la estrategia de venta más efectiva y rentable es la “diferenciación”, es decir, cuán innovador seas, cuán distinto en tu forma de pensar, en marcar la diferencia con tus actos.

La famosa frase “todo está creado” es muy real, la idea es establecer tu propia marca, ponerle tu toque al producto, hacer que se mire, huela y sienta diferente. Y si nos referimos a un servicio, y no a un producto, quizás lo que marcaría la diferencia y atraería más clientes sería tu actitud de servicio, tu sonrisa constante, tu motivación personal, tu atención al cliente, la cordialidad, el liderazgo hacia tu cliente interno, tu pasión, el respeto en tu trato o quizás tu conciencia social.

Y es que hacer la diferencia es tan complejo como el arte de “soplar y hacer botellas” (otro dicho nica), en el que tenés que exponer el material (es decir, Vos Mismo-a-), a altas temperaturas (como nos pasa con la presión diaria) y jugar con la rotación del vidrio sin forma, de manera flexible, para lograr el efecto perfecto y el resultado en la forma curvilinea de una botella. Y deberás tomar en consideración, que si no lo hacés bien el vidrio se estalla o que si la temperatura es muy alta se derrite. Así, algo lleva de parecido con la  vida diaria, que exige y demanda de nuestra parte, adaptación, arte y mucha flexibilidad, para lograr que el molde tome la forma que deseamos y marcar así la diferencia.

Hoy en día el término “diferenciación” viene acompañado de la palabra “estrategia”, pues es utilizado en marketing y publicidad para destacar las cualidades únicas de un producto; pero en la ciencia, dicha palabra, se remonta a las células que conforman nuestro cuerpo, es decir, lo que la realeza llama “linaje”. Y quién dice que Vos y Yo no venimos de un fuerte linaje que nos permite tener nuestra propia estrategia de diferenciación a través de nuestra marca personal, nuestro “Yo”; Y que a diario, podríamos actuar de formas que revolucionemos el mundo, genuinamente.

Si no lo habías considerado, ahí te dejo la espinita. Sos tan único(a), tan auténtico(a) y tan Vos, como te lo creás y lo practiqués. Tu actuar es en realidad lo que define tu personalidad, tu día a día, es en realidad lo que marca tu futuro, lo que siembres hoy, será lo que coseches mañana.

Tomate un momento y reflexiona, ¿Qué estás haciendo hoy para ser lo que te apasiona, lo que te hace feliz? ¡Solo “eso” te hará diferente!

 

junio 1, 2017 0 comentario
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“Doce semanas son suficiente”

por Lyhelis mayo 11, 2017
escrito por Lyhelis

Y

a les he compartido como el 2017 inició siendo un año lleno de ideas claras de cómo quería lograr mis metas pendientes. Enero fue el mes de la planificación estrategica, es decir, de sentarme con calma, tomarme un tiempo para escribir esas ideas en papel, evaluar ventajas y desventajas de las opciones en cuestión, hacer flujos en papel de cómo imaginaba el proceso a seguir, porque me encanta ver el panorama en una sola imagen.

Una vez evaluadas mis 2 opciones más fuertes, empecé a consultarle a otras amigas emprendedoras y los consejos empezaron a venir. Y con ellos, mi motivación empezó a crecer. A la par, tenía muchas ganas de empezar a retarme con el tema de la disciplina con mi cuido, el año pasado por enfocarme en mi vida laboral descuidé mi vida personal, típico que Una pierda el balance entre ambos escenarios. De pronto, miré el sitio en instagrame de una chavala que conocí hace años atrás, madre de 2 hijos preciosos, casada y con una profesión; habíamos perdido comunicación, pero empecé a seguirla, me llamaron la atención sus fotos espectaculares de sus “antes y después”.

Cuento largo hecho corto, para finales de Enero le escribí y para la misma fecha me contactaron de Diario Metro para una entrevista. A todo esto, yo ya había empezado a tomar acción, estaba escribiendo y saliendo a correr, así como moviéndome en mi vida profesional, con alguna preocupación por la plata (lo que me forzó a reajustar mis finanzas personales). Al final de esa semana, había tenido como 5 entrevistas en diferentes empresas, a todos los niveles, y me habían confirmado que pasaría a ser parte de la familia de ND Medios. Ese finde mi amiga me pasó la info con la que guiaba su entrenamiento semanal y sin habárlo, se convirtió en mi “coach personal”.

A inicio de Febrero, tenía muy claro que tendría 12 semanas para lograr ver objetivos y metas cumplidas (al menos físicamente). Pero como me metí al régimen en todas las materias de mi vida, empecé a ponerle mente a mis decisiones, a mis actitudes, a mis pensamientos (usualmente algo catastróficos), tomé formalidad con mis tiempos de comida, empecé a sentir balance y todo comenzó a fluir. El sábado 06 de Mayo, yo había terminado la semana 12 del entrenamiento “de vida”, porque no fue solo físico, como emprendedora, se convirtió en un reto personal, más grande de lo que había visionado.

Hoy por hoy recapacito que solo necesité “12 semanas” para establecer metas reales, es decir, son 3 meses de disciplina, de cuido, de priorizar lo importante, de ajustarse a la realidad financiera, de acomodarse a las oportunidades y tomarlas en el momento que llegan; de soltar lo que te drena, de cambiar tu estilo de vida, de abrazar lo bonito y de agradecer por absolutamente todo. Y es así como, entre otras oportunidades, acepté ser imagen de una campaña en un diario nacional, que promueve el periodismo con valores, lo que me pareció muy coherente con mi estrategia de vida socialmente responsable, generando valor agregado a mi entorno, con intencionalidad. Estoy segura que por eso todo fluyó de forma tan natural.

¡Sí se puede!

Y quizás que lo exprese yo, no signifique mucho para vos, pero te invito a que te retés a vos mismo(a), a cumplir esas metas pendientes, planteándote 12 semanas de disciplina y transformación personal. ¡Si necesitás motivación, contá conmigo!

 

mayo 11, 2017 0 comentario
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Aquí y ahora

por Lyhelis mayo 11, 2017
escrito por Lyhelis

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stoy a unos días de cumplir años y no sé si les pasa, pero a Una le da por hacer “evaluación al desempeño”, “medición de indicadores” y “análisis de resultados esperados”, tal cual estas en un proyecto; el proyecto más hermoso de todos: ¡TU VIDA!

Y es “aquí y ahora” que reconozco que uno sueña mucho, en grande, con visión, y es en ese preciso momento, en el que nuestra fe personal empieza a hacer de las suyas, enviando en alto (en forma de onda expansiva) el mensaje al Universo sobre lo que deseamos; y aunque nos desesperemos porque los cambios no ocurren de inmediato, la transformación si ocurren y todo comienza a alinearse en pro de lograr ese profundo anhelo.

El detallito es que las cosas pasan y la mayoría del tiempo nos toman por sorpresa, con situaciones que “nos mueven el piso”, situaciones que podemos asumir de forma positiva y optimista, como una oportunidad en medio de la crisis para crear y crecer; o simplemente, podemos verlas, sufrirlas y negarnos a vivirlas, dándole largas al proceso de aceptación. Usualmente, vivimos el dolor que esas etapas nos producen acompañados(as) de estímulos o excesos, porque es lo único que conocemos: el sufrimiento continuado; en vez de apostar por un dolor más inteligente, que nos garantiza un final feliz, apostar por nosotros mismos, por nuestros propios cambios, aquí y ahora.

El sábado tuve la oportunidad de compartir, en un espacio abierto de conferencias e intercambio de experiencias, “El Pop Up”, una iniciativa desarrollada através de la visión socialmente responsable de una emprendedora nicaragüense, en el que nos dimos cita más de 200 emprendedores(as), con ideas revolucionarias, seres humanos que decidieron apostar por su deseo de transformar sus vidas através de proyectos innovadores, eligiendo un dolor más inteligente (esfuerzo, entrega, toma de riesgos) con la visión de lograr su final feliz.

Hubieron muchas opiniones, compartir de experiencias, motivación y pasión hecha voz; pero hubo una que me caló y que me hizo recordar mi lema de vida: “el cambio es personal, los seres humanos deben sensibilizarse para creer en la responsabilidad social, nadie puede dar lo que no tiene, debe creerlo, vivirlo y practicarlo”. Y es que una vida socialmente responsable no es una moda que pasa al cambiar de temporada, es mas un “estilo de vida”, un modelo de gestión que llegó para quedarse, una estrategia de transformación.

La vida es un proceso, nosotros decidimos como vivirlo. ¿Has puesto mente a tus comentarios diarios? Regalate un día sin quejas de ningún tipo, dejá a un lado las expresiones sobre el clima, hay cosas más importantes en el mundo que: “Qué calor”, “Estoy exhausta(o)”, “Ando ansiosa(o)”, “Qué aburrido”, “No puedo”, entre otros, la mayoría con cognotación negativa. Transformá tus pensamientos, toma conciencia, eso (como por arte de magia) cambiará tus sentimientos, pues podrás ver lo positivo y actuar de forma coherente con lo que pensás y sentís.

Si sos de los que disfruta de sus cumpleaños, ¿Te imaginás viviendo todos los días como que estuvieramos cerquita de ese día? Quizás podríamos llenarnos de buena energía, hacer evaluaciones de nuestras vidas, sentir satisfacción de lo logrado o agradecimiento por lo perdido, pues en muchas ocasiones se gana más cuando se pierde, que cuando se gana.

Recuerda:

¡La vida es como un libro, para escribirlo hay que tener experiencias, sal de tu encierro mental y vive de una vez. Aquí y Ahora!

 

mayo 11, 2017 0 comentario
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Emprendiendo con conciencia social

por Lyhelis abril 29, 2017
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oy por hoy los emprendedores tenemos más oportunidades que antes, las ideas innovadoras se convierten en acción; acciones que generan resultados tangibles y positivos. Es alentador escuchar amigos y amigas que estan emprendiendo pequeños negocios con grandes visiones, que anhelan tener éxito y crecimiento a futuro. ¡Y no dudo que vayan a lograrlo!

Usualmente, cuando logras emprender, te perdés en los detalles, hay mucho que aprender. Un negocio requiere planificación, mecanismos de control, estrategias de publicidad, entre otros temas ligados a la administración, que usualmente asumimos de forma personal, por falta de recursos para invertir en talento humano. Y en ese ir y venir, perdemos la visión de lo que nos llevó a innovar, del deseo que teníamos de salir de la “esclavitud” y aportar valor agregado a nuestro entorno, através de nuestros servicios o productos.

Y si el negocio es exitoso, genera rentabilidad, se comienza a posicionar en el “top of mind” de la gente, atrae nuevos clientes y aumenta la demanda, sin pensarlo estas inmerso viviendo a plenitud tu sueño, restándole importancia a la máxima de “emprender con conciencia social”.

Alguna vez te has cuestionado si estas actuando con conciencia social; y no me refiero a la conciencia a como la entendemos usualmente, esa que vinculamos a la moral, a la clasificación de lo “bueno” y lo “malo”, de lo “correcto” y lo “incorrecto”, sino a la intencionalidad con la que socialmente actuamos.

Podés lograr que tu emprendimiento tenga conciencia social de varias maneras, por ejemplo: al formalizarte legalmente y cumplir con tus obligaciones tributarias, cuando disponés del uso de papel o materiales de oficina certificados, que garantizan el buen manejo de los recursos que provienen del bosque (papel que en las librerías cuesta igual que uno no certificado), o cuando contratás a tu equipo con salarios justo y los afilias al seguro, protegiendo sus derechos y cumpliendo con tus obligaciones laborales. Otra forma es involucrándote activamente con la comunidad en la que desarrollás tu innovación, o ahorrando para que al final del año de acuerdo a tus recursos se destine un porcentaje al apoyo de una causa social acorde al núcleo de tu negocio.

Es decir, la conciencia va ligada a tu modelo de gestión socialmente responsable. No importa cuando pequeña sea tu iniciativa, siempre será buen momento para definir el tipo de modelo de negocio que se quiere implementar, y en este caso, la responsabilidad social nos brinda reglas claras para emprender con conciencia social, respetando los derechos humanos, promoviendo el desarrollo de la comunidad, protegiendo el medio ambiente, ejecutando prácticas justas de operación, cuidando a nuestros clientes (internos y externos), promoviendo balance entre nuestra vida personal y profesional en nuestras prácticas laborales.

La conciencia social también puede estar conectada con causas en pro de grupos vulnerables, siempre y cuando vaya en sintonía con el giro y naturaleza de tu negocio, es decir, si sos una empresaria que trabaja en el rubro cuero-calzado, es probable que tu valor agregado vaya en pro de proveer calzado a niños(as) de escasos recursos. O que si tenés una comidería, al final de cada jornada, destinés una cantidad de tu producción a un hospital público, una casa hogar o un albergue. ¡Las ideas son ilimitadas!

Es tu “deseo personal de querer ayudar” lo que determinará hasta dónde se puede llegar. No perdás la perspectiva, con intención hecha acción, nuestros servicios o productos, sí pueden incidir positivamente en la vida de alguien que lo necesita. ¡Si nosotros así lo decidimos!

 

abril 29, 2017 0 comentario
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¿De qué se trata esto?

por Lyhelis abril 20, 2017
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L

eer es de esas actividades individualistas que me despiertan la imaginación, a medida que transcurre el libro me conecto con las historias, los paísajes, las ideas, los personales; para mí es como viajar, me desconecto y me teletransporto a una realidad alterna, en la que la fantasía, lo utópico comienza a actuar… ¡empiezo a volar!

Pero la literatura no es barata, adquirir un libro es una inversión, así qué… o lo disfrutás o lo disfrutás; y bajo esa premisa, les comparto mi última experiencia desde su acera: la de lector(a).

Al finalizar la semana, había sido una de “esas” semanas, en las que solo querés tu cama y un buen acurruco con tu almohada favorita. A mí se me ocurrió ponerme plan mimos, me hice una mascarilla facial, me apliqué un tratamiento en el pelo, me embadurné la panza con una crema que asegura eliminar la grasa -como por arte de magia- y me acosté con mi nuevo libro: “Soy Feliz, Soy Soltera”.

Treinta minutos después, empecé a sentirme estafada; además de que mi cara era un caramelo de Masaya (por la mascarilla), sudaba como que estaba en un sauna, se imaginan esa mezcla explosiva… ayyy no! Pero eso no fue todo, el libro que prometía hacerme sentir más feliz de lo que soy, empezó a decirme que la soltería era “una etapa de mi vida”, que debía aprovechar al máximo para lograr encontrar al “principe de mis sueños”… (se imaginarán mi cara de susto) ¿!En serio!? Casi empencé a sentir depresión… jajaja

La típica intro en la que me deja saber las dificultades que pasa una soltera: los apodos, los consejos familiares no pedidos, las advertencias más trilladas del mundo y el aviso de “CUIDADO”: tus óvulos cada día se hacen más viejos, eso disminuyen tus posibilidades de procrear. Y yo que ando comprometida con la “constancia y la coherencia”, continué leyendo; al fin y al cabo soy escritora, y confío en el gremio -hasta que se demuestre lo contrario- …como en éste caso.

Por lo que, a todos los SOLTEROS(AS) del MUNDO, se les comunica, que se vive igual de lindo cuando estamos comprometidos con un tercero, como cuando estamos en una relación profunda con nosotros mismos(as). Porque la belleza de una relación, sea con quien sea, la determinamos nosotros con nuestra forma de ¡PENSAR, SENTIR y ACTUAR! Depende más de nuestro ´estilo de vida´, que de la compañía física con la que se cuente

Mientras se está soltero(a) hay cosas más lindas que hacer, que esperar al principe azúl o a la princesa encantada, podés realmente divertirte y ser feliz sin una pareja, siempre y cuando activés tu creatividad y despertés a tu Niña(o) Pequeña(o).

Escribir, escuchar música, bailar, reir, vivir con pasión, disfrutar sin excesos, escuchar asertivamente, ir al cine o ver una película en tu casa, aventurarte a algun lugar al que nunca has ido, salir a comer a tu restaurante favorito o comprarte el alimento que más te guste y comerlo en tu casa, en tu cama, conversar con un amigo o amiga, salir por un cafecito, apreciar lo hermoso de una puesta de sol, ver dormir a tus hijos(as), abrazar a tu papá, interactuar en las redes sociales, secarte enfrente del abanico, ir a una clase de salsa, salir a correr, abrazar a tu abuela, dormir y hasta leer un libro que te desilusión, de esos se trata ser FELIZ y ser SOLTERA(o)… de ¡VIVIR!

 

abril 20, 2017 0 comentario
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El desapego emocional

por Lyhelis marzo 30, 2017
escrito por Lyhelis

¡L

a vida está llena de sorpresas, de cambios, de retos! El año pasado, el universo conspiró y tuve la oportunidad de vivir cosas impresionantes, de esas que te transforman la vida, entre ellas: viajes, cancelación de todas mis deudas, creación de un fondo de ahorro, vivir una etapa de descubrimiento personal, quitarme las barreras para poder tener una relación de pareja, disfrutar de armonía y unión familiar y tomar las oportunidades profesionales que estaban en la mesa.

2016 fue un año lleno de emociones encontradas y siendo honesta el proceso ha sido difícil, con altos y bajos, la adaptación es una tarea de todos los días, que de pronto puede generar cierta frustración o ansiedad, porque queremos ver el cambio ya. Además, de cierta manera, aún queremos seguir apegados al pasado, a lo único que creemos que en verdad conocemos, sin dejar ir lo que nos quita energía, lo que nos drena emocionalmente, lo que nos distrae de lo importante.

Las experiencias de vida nos dan la oportunidad de crecer, activan la consciencia, nos despiertan, nos hacen recapacitar sobre nuestras decisiones y la responsabilidad que tenemos sobre nuestras vidas. Saber que tenemos un compromiso personal y que debemos “soltar” para seguir creciendo. Y es ahorita que anhelo poder aplicar de forma natural ese concepto hermoso de “desapego emocional” que conocí hace unos meses… Y les confieso, no me sale, necesito práctica (como cuando empecé a aprender a bailar salsa, con entusiasmo y sin pena). Y que conste, que ya me puse en acción, para no quedarme solo filosofando: entrené, me puse cómoda, me tomé un té caliente para relajarme y estuve leyendo… ¿Qué más debe hacer Una para encontrar esa paz que te genera el desprenderse con amor de lo que Una no puede cambiar?

De pronto sentí la necesidad de escribir, y nació éste artículo, bajo el deseo de encontrar en las teclas del computador y en la creación de éstas líneas el refugio que necesito. Vivimos con tantos miedos y tantos sueños a la vez, que de pronto es como que existiese una batalla interna entre un estado y el otro. Y les aseguro que ninguna relación amorosa (ni de pareja, ni familiar, ni de amistad) nos va a sacar victoriosas de esas batallas personales, que son tan íntimas como la propia huella digital. Solo nosotros(as), desde nuestro cuido interior, con fe, podremos descubrir qué es lo que necesitamos para estar donde y como queremos.

¡Nuestras batallas quizás sean de los retos más fuertes que debamos vivir, pero les aseguro que valdrá la pena! El día de mañana sentirás un alivio inmenso al respirar, sin más opresiones en el pecho, ni malestares de estómago. Consciente de lo que mereces, sin necesidad de pedirlo, porque podrás dártelo a Vos Misma(o). Esa es la esperanza para mí el día de hoy, saber que estoy haciendo lo que “debo hacer”, con la firme convicción de que todo lo demás vendrá por añadidura.

El desapego emocional es una herramienta valiosa en nuestra vida, tiene un poder increíble para liberarnos de las cadenas a las que nos atamos porque “es lo que conocemos”, va a doler al inicio, pero salir de la “zona segura” nos permite abrimos a nuevas experiencias, pues tomamos riesgos inteligentes que nos darán muchísima felicidad -garantizada- a largo plazo: innovar, emprender, actuar con intención, asumir nuestra vida, habitarnos, dejar una relación de pareja que no edifica, soltar el control de todo llenos de fe, positivos, para vivir con mayor plenitud y agradecimiento.

marzo 30, 2017 0 comentario
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Motivación: ¿Se hace o se nace?

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

L

levo días pensando en el tema de la motivación, es decir, amanece y tengo la oportunidad de elegir cómo quiero que sea mi día, y como ando desde hace algunos meses queriendo hacerlo todo con “intencionalidad” me propongo que será un día maravilloso, lleno de energía: abro los ojos, me tiro de la cama -literal-, me pongo la ropa de deporte, los tennis y salgo a correo, regreso con la “lengua de fuera” directo a la ducha, me alisto, busco algo para desayunar y me dispongo a realizar mis labores diarias.

Pero debo reconocer que no todos los días vienen acompañados de esa determinación, en ocasiones hay momentos en los que olvido el propósito del día y no siento fuerzas para salir de la cama, aunque sé que debo moverme, que si no me apuro voy a llegar tarde, que ya he asumido compromisos que son mi responsabilidad cumplir… Pero no puedo, no me dan las fuerzas… y en esos momentos es cuándo me pregunto: ¿de dónde viene mi motivación? ¿y a dónde se fue hoy? ¡Yo no le dí permiso de que se fuera a pasear anoche, y de que hoy anduviera desvelada! …jajaja

¿Qué se puede hacer esos días en los que andamos decaídos? ¡En los que nada te anima! ¡Uff… qué tarea! En lo personal siento que todo empieza en la mente, necesitamos jugar con ella, enamorarla con pensamientos positivos y si aún así se resiste, utilizar algunas técnicas de manipulación… (sí señoras y señores, a cómo leen, manipulación mental).

A ver, en mi caso, me encantan los cappuccinos dobles (bien cargados), el imaginar la delicadeza al tomar la taza para no quemarme los dedos, el olor fuerte y cálido del café al pegar la taza a mi boca, mientras cierro los ojos y disfruto suavemente su aroma antes del primer sorbo… ¡Eso para mí es éxtasis! Por lo que puedo usar esa imagen mental como un ansuelo para manipular a mi motivación, y prometiéndome un cappuccino doble, lograr que mi cuerpo salga de la cama a hacerle frente al día.

Otra técnica que puede funcionar es pensar que solo necesita cumplir con las responsabilidades del día de HOY, es decir, vivir “un día a la vez”; nuestro compromiso será: “hacer de hoy el mejor día de mi vida”, porque es lo único que tengo a ciencia cierta.

Esos estímulos que nos impulsan a actuar de determinada manera, con el objetivo de satisfacer ciertas necesidades, o cumplir ciertos deseos, son nuestra motivación; Y sus mejores amigas son la voluntad y el interés personal. Solo vos sabés que te motiva, recordá que tenés una red de apoyo, literatura inspiradora, especialistas de la salud mental y emocional, música y tu propia sonrisa.

Siento que el éxito para tener motivación está en tener un propósito de vida definido y apegarte a ello para no desviar tu atención, recordemos que vivimos rodeados de distracciones que nos hacen olvidar el objetivo por el que nos vamos a “tirar de la cama” el día de hoy. Mantengamos claridad mental y trabajemos nuestra motivación. Nacimos motivados, de manera natural, por el hálito de la vida, llorando para llenar nuestros pulmones de oxígeno, sin embargo, se requiere de nuestra intencionalidad para que la motivación se fortalezca y se convierta en un pilar valioso de nuestro crecimiento personal.

Y a vos, ¿qué te motiva?

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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Crecimiento personal… Y “eso” ¿cómo se come?

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

H

ace poco conversaba con un amigo, al que admiro y amo mucho; fue de esas noches largas y llenas de complicidad, en las que no hay prisa y hablas de todo y de nada, surgían entre otros temas la necesidad humana de salir de la zona de confort para afrontar sus ganas de ser y hacer lo que le dé la gana con su vida, bajo su propio criterio, asumiendo sus responsabilidades, definiendo sus prioridades y actuando bajo su propia escala de valores.

Él me confesaba que en más de una ocasión me había escuchado hablar sobre ese tema, pero que habían cosas que aún no entendía. Y así, empezó el cursito rápido sobre crecimiento personal.

Le pedí que hiciera memoria y se respondiera:

1.    Vos: ¿De dónde venís? ¿En qué creés? ¿Son tuyas esas creencias o son heredadas de generación en generación? Y ahí cada uno debe preguntarse sobre su escala de principios y valores, desde los familiares hasta los socio culturales. ¿Porqué de pronto no calzamos en la sociedad en la que crecimos? o quizás los ejemplos familiares son un poco limitantes y nosotros anhelamos algo diferente. ¡Lo cual es válido!

(Aquí hay que aplicar el concepto de “desapego emocional”, para que funcione el ejercicio, porque muchas veces cuando ponemos en duda o cuestionamos nuestra educación, nos sentimos culpables, o incluso medio rebeldes, porque estamos yendo contra el sistema o contra lo que es “normal” para nuestro entorno).

2.    Definido el punto 1, pasamos al 2: ¿Quién quiero ser? ¿Qué me hace feliz? ¿Cuáles son mis anhelos?  Es decir, ¿Cómo genero valor a mi entorno, a través de mis propia vida? Esto lo puedo construir con conciencia, de manera intencional. La respuesta a esta pregunta definirá incluso nuestro estilo de vida.

3.    Y por último, ¿Hacia dónde quiero ir? ¿Bajo qué valores educaré a mis hijos? (Si es que quiero tener hijos) Estas preguntas quizás suenen muy futuristas, pero pienso que debemos tener alguna noción al respecto, porque lo que querrás proyectar en el futuro deberás empezarlo a construir en tu presente, de lo contrario vas a adoctrinar a tu entorno sobre “creencias”, (como lo hicieron con nosotros en su momento), y no vas realmente a educar, pues la educación empieza dando el ejemplo.

Mientras hablabamos de estas cosas empezamos a dibujar, su “YO” en el centro de una hoja, debajo de él su historia, de dónde viene, el entorno, las influencias, etc. Luego arriba de él sus experiencias de vida. Luego, le invité a que en una página en limpio escribiera las repuestas que encontró a las reflexiones anteriores. Y les soy honesta, ambos quedamos sorprendidos, el resultado fue revelador.

Sus ideas empezaron a florecer, de pronto ví a un ser humano que progresaba frente a mis ojos. Estaba reconociendo sus errores, aprendiendo de sus experiencias, asumiendo sus responsabilidades, deseándo ser una mejor versión de sí mismo, no porque papá o mamá se lo pidieran, o porque la religión le orientaba el camino correcto, ni por complacer a su hermana o a su novia.

Realmente anhelaba ser un ser humano diferente, para vivir un estilo de vida diferente: con balance y gratitud, más pleno, más auténtico, más él. Para mí, eso es crecimiento personal, cuando respondés tus propias dudas, decidís vivir los cambios y tomás acción en busca de tu propia felicidad, sin importar el qué dirán.

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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La mujer y el juego de roles

por Lyhelis marzo 23, 2017
escrito por Lyhelis

Y

o suelo dar gracias por todo, pero hoy, 8 de Marzo, “Día Internacional de la Mujer”, quiero dar gracias infinitas por mi feminidad, por ser en escencia mujer, por tener esas cualidades particulares, esos atributos y características que me hacen sentirme plena y aceptarme mujer.

Para escribir el artículo de hoy, me he dado a la tarea de observar, (más de lo normal), a las mujeres en mi entorno. Y antes de continuar con la lectura, te invito a que girés tu rostro 180 grados, de izquierda a derecha, y veas con detenimiento a las mujeres que estan a tu alrededor. ¿Qué observaste? ¿Qué fue lo que más te llamó la atención?

Yo encontré mucha satisfacción en éste ejercicio, sentí empatía, me despertó sonrisas y miradas amables de complicidad. Miré todo tipo de mujeres, llenas de color: jóvenes, adultas, adolescentes, profesionales, entaconadas, de esas que caminan con seguridad y firmeza, miré gente relajada que disfrutaba de un buen libro, miré la sonrisa de las abuelitas y la ternura en la mirada de quien amamanta a su hijo(a) o lo acurruca en su pecho. Miré mujeres embarazadas que a caminar posan su mano bajo su panza, en un gesto de protección. Bueno, ¿qué no miré? Y es que las mujeres somos tan multifacéticas e integrales, que es sorprendente todo lo que podemos encontrar al admirarnos.

Todo el tiempo estamos desempeñando diversos roles. No sé cómo hacen muchas mujeres para encontrar balance para dejar al niño en el preescolar, administrar el hogar, cumplir sus labores profesionales, tener vida social, seguir estudiando, volver a casa y hacer tareas del cole, arruyar al o los niños(as), tomar una ducha y compartir con su marido. ¡Solo de pensarlo me agota!

Y es que en ocasiones, éste ritmo de vida parece más una tragi-comedia para muchas mujeres, (si no es que para todas en el mundo entero), cuando no cuentan con el apoyo de una pareja responsable o de un tercero que sea respaldo y soporte en la dinámica diaria. Das la batalla un tiempo, cuando la motivación de ser la mejor mamá, la mejor esposa, la mejor hija, la mejor hermana, la mejor amiga, la mejor, la mejor, la mejor… hasta que de pronto BOOM, ¡explotás!. Y yo me pregunto: A las mujeres, ¿quien nos enseñó que debíamos ser “la mejor” en todo?. Cuando solo necesitamos ser la mejor versión de nosotras mismas, dentro de nuestras posibilidades y limitaciones.

He visto, escuchado y acompañado a muchas amigas que mientras hablan hacen un recorrido secuencial de como sus vidas han ido cambiando, pasaron de ser jóvenes extrovertidas, independientes y profesionales, a ser esposas, madres, emprendedoras, pero con una actitud un poco pasiva, agotada y profesionalmente estancadas. Literalmente, en busca de la felicidad.

Siempre digo que las dificultades o retos en la vida son oportunidades que traen cambios positivos y crecimiento personal, si nosotros así lo queremos. Ver a esos prototipos de diosas, contar sus historias de vida, me hace pensar que ellas estan viendo la oportunidad de reencontrarte consigo mismas.

Tu momento es hoy, si ya vino la idea a tu mente, si ya te cuestionaste la vida que estas llevando, los roles que estas jugando… quizás es momento de vivir el cambio.

¡Feliz día, porque todos los días son nuestro día!

 

marzo 23, 2017 0 comentario
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