H
ola mi nombre es Lyhelis, la “h” es muda y sí, no se vé nada sencillo, pero si lo pronuncias sonriendo te saldrá mucho más fácil! Soy la mayor de 3 hermanas, tengo el privilegio de venir de una familia con fuerte linaje femenino, mujeres ejemplares, además de crecer en un hogar con padres con mucho carácter, quienes querían formar mujeres de bien.
Tengo 32 años de vida y hace 13 años por decisiones personales deje de vivir bajo el ala de mis padres, por lo que llevo años teniendo la dicha de vivir grandes experiencias de vida, enriquecedoras, formadoras de carácter. Confieso que soy una nerda y me encanta leer sobre crecimiento personal. Soy abogada y notaria pública, tengo un MBA y un Máster en Responsabilidad Social Corporativa con enfoque en Derechos Humanos, y aunque me siento agradecida porque mis estudios han sido de mis mayores satisfacciones academicas, siento que eso no me define como ser humano.
Si veo hacia atrás sonrío y en ocasiones al recordar se me llenan los ojos de lágrima y me pregunto “cómo he llegado hasta aquí” y debo decir que hasta el día de hoy he cumplido las metas que me he propuesto, quizás no en mi tiempo, pero sí asumiendo retos, acompañada de lágrimas y sonrisas, con un pasado que compartirles. Sin embargo, de momento, quiero quedarme en el ¡hoy!
Y hoy, percisamente, a sido un día de esos en los que las emociones amanecen revueltas, las ideas vienen y van, me he sentido inquieta, solitaria y un poco nostálgica. Hace 2 meses atrás era una profesional dedicada a la construcción de 2 áreas en una institución nueva en nuestro país, lideraba la gerencia de Responsabilidad Social y la de Comunicación Corporativa. Labor que resultó gratificante, pues el reto era grande y las espectativas regionales muchas, mismas que se cumplieron con mucha pasión y entrega.
Esa experiencia me hizo preguntarme: ¿cuál es mi estrategia de vida? Lo que me lleva a la siguiente reflexión: la pasión que me caracteriza le aporta un atractivo increíble al “estar hoy y aquí” y esto hace que dar la milla extra sea muy sencillo. También pienso que las alianzas estratégicas son la mejor manera de andar con firmeza, sobre todo cuando estas empezando el camino, el empoderamiento del talento humano es vital, darle el protagonismo a quien se lo gana con sus acciones, una actitud proactiva y respetuosa, más muchas ganas de generar valor agregado al entorno.
Y esa parte, la del final, es justo lo que necesitaba encontrar para que mi vida empezara a tener un motor más grande que mis ganas, dejar de pensar en mis intereses de manera primaria, para aportar valor agregado a mi entorno, con intencionalidad y relevancia. Y es aquí donde surgen las emociones encontradas y los descubrimientos personales, eso que vivimos es lo que en realidad va moldeando nuestro carácter, las decisiones que tomamos, la actitud que le ponemos a la vida, las responsabilidades asumidas ante nuestras acciones y las ideas, que de sueños pasan a ser realidades.
El compromiso lo he aceptado, esta es la intro a una iniciativa que estoy segura tocará muchas vidas, empezando por la mía. Anhelo que mis historias sean más que cuentos, que aporten experiencias, visiones y valor agregado. Esta es mi labor, transmitirles con pasión.
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[…] Hace 3 años tuve el privilegio de empezar a escribir para el Grupo ND Medios una columna periodística de Diario Metro en Nicaragua, mi país natal, mi perfil como escritora iba orientado a mi expertise en sostenibilidad y responsabilidad social, aplicado al día a día en nuestro estilo de vida. (Aquí podés leer ese intro conmovedor de la primera publicación). […]